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Hermanas de joven que quedó en estado vegetativo tras choque sufren con empinado acceso a casa
La vivienda tampoco cumple con las condiciones para una persona con discapacidad.
La vivienda tampoco cumple con las condiciones para una persona con discapacidad.
Juan Ramírez llegó a su vejez solo. No tiene hijos ni esposa, tampoco tenía casa propia, pero a sus 82 años nunca perdió la esperanza. Siempre soñó con todo su corazón y ese sueño se hizo realidad.
Entre lágrimas, Guadalupe y sus tres hijos conocieron su nueva casa en medio de un inmenso agradecimiento al ver que su sueño de Navidad se había hecho realidad.
Pantallas, regalos, y una casa adaptada: así vivieron este momento único doña Luby y sus hijos.
Ahora Felicia y Michael cuentan con una casa amplia y cómoda para criar a sus hijas.
Electrodomésticos, muebles y hasta una bicicleta. Conozca cómo la solidaridad transformó la vida de este pequeño con discapacidad y su mamá.
El único ingreso de esta familia es una pensión de ¢60.000 que da el padre de los menores.
Todas las noches, la sala del apartamento debe reacomodarse como un cuarto.
El ingreso que tienen, correspondiente a dos pensiones por invalidez, no les alcanza. Por eso, salvar su casa y adaptarla a las necesidades de los muchachos es el sueño de esta jefa de hogar.
Su hogar en Osa carece de refrigeradora y de un baño apto para las necesidades de Julián, su hijo de cinco años.
A don Juan Ramírez, lo único que lo acompaña a sus 82 años es su música y una larga lista de padecimientos.
Carmen Delgado al ver su nueva casa quedó tan emocionada como asustada. Ya no tendrá paredes de cobijas, sino una casa real y digna.