Por Juan Manuel Vargas |4 de julio de 2019, 3:01 AM

Las 800 hectáreas de la reserva Pacuare se convierten en un refugio para más de 2.500 especies de aves, mamíferos, reptiles y anfibios.

En el corazón del Caribe costarricense, este lugar se convierte en un santuario para especies de flora y fauna en todo su territorio costero, ubicados entre los canales de Tortuguero y la playa.

Hablamos de al menos 200 especies de aves, 20 de mamíferos, 43 de réptiles y 16 de anfibios.

Entre los mamíferos destacan felinos como jaguares, jaguarundi y manigordos; cazadores que son estudiados gracias a una red de siete cámaras trampa ubicadas en distintos puntos de la reserva.

El jaguar es el felino más grande de América y el tercero del mundo después del tigre y el león.

Su rango de distribución actual se extiende desde México hasta América del Sur y generalmente son solitarios y muy territoriales.

Con respecto a aves, podemos mención a la garza agamí, la cual se considera un ave elegante y enigmática a la vez.

Esta garza anida en sitios muy remotos de difícil acceso y la reserva Pacuare es el lugar más importante de anidación en el continente.

En 2017 se contabilizó la cifra record de 122 nidos en la reserva, cifra muy por encima a los 20 nidos contabilizados en Ecuador donde se ubica el segundo lugar en importancia en cuanto a anidación de la garza agami.

La cantidad de flora y fauna presentes en la reserva convierten a este espacio en un gran laboratorio a cielo abierto, y permite abrir líneas de investigación para profundizar el conocimiento de especies como murciélagos y monos presentes en la reserva.

Pero la estrella de la reserva es la tortuga baula, los esfuerzos para preservar esta especie los conoceremos en nuestra próxima entrega.