Presidente del ICE prefiere quemar combustible que hacer racionamientos de electricidad
Marco Acuña descarta que se tengan prevista alguna interrupción del servicio energético en los próximos dos meses.
El presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Marco Acuña Mora, afirmó, la mañana de este martes, que prefiere quemar combustible para generar energía, frente a la realización de racionamientos producto de la sequía derivada del fenómeno de El Niño.
Así lo hizo ver al cierre de una conferencia de prensa en la que se anunció la incorporación de nuevas plantas renovables al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), con la que se busca, precisamente, mitigar a futuro la afectación por este tipo de evento climático.
“Se habla mucho de que la institución no ha planificado El Niño, se ha hablado mucho de que estamos quemando mucho combustible. Pero bueno, yo prefiero quemar combustible y comprarle el combustible a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), que estar atendiendo racionamientos eléctricos. No sé si están de acuerdo conmigo”, aseveró el jerarca.
Consultado por Teletica.com, el presidente ejecutivo detalló que, en el pasado, se importaban como máximo dos o tres barcos tipo búnker al año, lo que representaba 30-45 millones de litros. En la actualidad, se importan dos barcos mensuales, lo que equivale a 30 millones de litros, que se usan para alimentar las plantas de generación térmica.
Bajo esa línea, Acuña Mora resaltó que la atención del fenómeno se empezó a planear en el área política, con la exclusión del Instituto de Electricidad de la regla fiscal.
“Fue la primera medida de planificación para dar respuesta a El Niño en Costa Rica. A partir de ahí, pudimos hacer la adquisición o el alquiler de plantas de emergencia térmicas, en vista de que ya sabíamos que los países de la región van a cerrar las fronteras a la exportación de electricidad.
“Cuando hay Niño, en Centroamérica es sálvese quien pueda. Entonces nosotros tomamos las previsiones, tanto financieras, técnicas como comerciales desde julio y antes, cuando supimos que El Niño se iba a extender e hicimos una contratación urgente de plantas térmicas: una parte ya entró en operación y la otra no, por lo que consideramos supuestos incumplimientos del contratista", agregó.
El gerente de Electricidad, Roberto Quirós Balma, enfatizó en que Costa Rica no ha declarado racionamientos de energía, a diferencia de otros países de la región.
De hecho, el funcionario recordó que El Salvador y Guatemala han limitado las exportaciones de electricidad.
"Vamos a tener que aumentar el uso del término, del uso de nuestros embalses en los próximos dos meses, que es lo más duro del verano. Pero la principal ventaja o importancia es que no hemos sufrido ni vamos a sufrir racionamientos", dijo Quirós Balma.
Acuña Mora, a su vez, recordó que en su momento se valoró emitir un decreto de emergencia por los efectos de la sequía, pero la misma fue descartada.
Esto en el tanto que la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), así como el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), determinaron que los riesgos se podían mitigar con la gestión que ha llevado de adelante el Instituto de Electricidad.
Energías renovables
Entre 2024 y 2026, se sumarán 270 megavatios (MW) de capacidad mediante la generación solar, 122 megavatios de proyectos eólicos y 20 megavatios de una iniciativa de biomasa.
De esta manera, la institución pretende hacer frente a una demanda eléctrica creciente, que se proyecta será de 4,2% en 2024, 3,4% en 2025 y 3,0% en 2026.
Las plantas nuevas —que representan cerca del 12% de la capacidad del sistema en 2024— serán desarrolladas por el Instituto de Electricidad, el sector privado (según la ley 7.200) y alianzas público-privadas. Se proyecta que, cuando operen en su totalidad, producirán por 1.125 gigavatios hora por año, energía equivalente al consumo 375.000 hogares.
El primer proyecto solar que construirá se ubicará en la antigua Planta Térmica San Antonio, en La Uruca de San José. El cartel para adjudicar este proyecto se espera sea publicado durante el primer semestre del año.
De manera paralela, la institución trabaja en el reforzamiento, la ampliación y la construcción de líneas de transmisión (como San Rafael-Garabito; Cañas-Filadelfia-Guayabal y Santa Rita-Guayabal) y sus subestaciones (San Rafael, Garabito y La Cruz). Las mismas se estiman en $160,4 millones.
La inversión para añadir un total de 412 megavatios se estima en $539 millones.
El primer bloque de proyectos privados están en periodo de adjudicación. También está previsto que "en los próximos meses" estén listos los concursos para completar los bloques de energía y alcanzar el tope que permite la ley.