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La Policía Federal (PF) de Brasil lanzó este martes una operación para investigar al presidente del oficialista Partido Social Liberal (PSL) por supuesto desvío de fondos electorales, en medio de fuertes tensiones entre la agrupación y el mandatario ultraderechista Jair Bolsonaro.

En ese marco realizó varios allanamientos, y entre las propiedades requisadas se encuentran la casa del presidente del partido, Luciano Bivar, y la sede del PSL en el estado de Pernambuco (noreste).

El PSL está bajo la mira de las autoridades desde que el periódico Folha de Sao Paulo reveló este año un esquema de desvío de recursos del fondo público electoral, a través de candidaturas de fachada -en su mayoría de mujeres-, hacia otros fines.

La ley electoral brasileña prevé que un 30% de los fondos públicos para las campañas de los partidos sea destinado a candidaturas femeninas.

Por este mismo caso ya fue destituido en febrero el exsecretario general de la Presidencia y excoordinador de campaña de Bolsonaro, Gustavo Bebianno.

El pasado 4 de octubre, la fiscalía de Minas Gerais (sudeste) acusó por este mismo escándalo al ministro de Turismo de Brasil, Marcelo Alvaro Antonio, quien permaneció en su puesto tras negar los cargos en su contra.

Este nuevo episodio del caso de candidaturas ficticias se produce en un clima de gran tensión entre Bolsonaro, quien llegó a la presidencia con la promesa de combatir la corrupción, y su partido.

Desde hace algún tiempo proliferan los rumores sobre la supuesta intención del mandatario de abandonar esta formación a la que se unió en marzo de 2018, debido a estas acusaciones de malversación de fondos de campaña que salpicaron a miembros de alto rango del gobierno.

Si Jair Bolsonaro decide abandonar el PSL, sería su noveno cambio de partido en treinta años de vida política.

Según Folha, que cita fuentes cercanas a la presidencia, el registro en la casa de Bivar podría ser un pretexto para que los parlamentarios del PSL abandonen el partido y se unan a otra formación con Bolsonaro.

Los abogados del presidente del PSL dijeron el martes en un comunicado que estos registros son "extraños", en vista las "turbulencias políticas" actuales.

Un fiscal a cargo del caso rechazó cualquier idea de "represalia" relacionada con las tensiones entre Bivar y Bolsonaro, y especificó que solicitó las búsquedas en agosto.