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Ahora que ya conocimos todas las historias con sus respectivas transformaciones, queremos recordar a cada una de las mamás chineadas por tito.

La primera de ellas fue Jennifer, a quien le detectaron un tumor en la cabeza, pero del que salió bien librada gracias a una operación.

La vida le dio una segunda oportunidad e incluso se convirtió en madre por segunda vez luego de su recuperación.

La segunda de las homenajeadas fue Ana.

Ella luego de enviudar, se dedicó a trabajar como guarda de seguridad para solventar los gastos de su casa y de sus dos hijas.

Anita, como la conocen, nunca había estado en un salón de belleza y dijo haber pasado un gran día con el cambio de imagen que le practicaron.

La tercera de las homenajeadas fue Marjorie.

Conoce el valor del trabajo desde los 10 años de edad, cuando llegó a San José de su natal Golfito y se dedicó a diferentes labores.

Actualmente se desempeña como empleada doméstica y es gracias a este oficio que solventa sus gastos y los de sus dos hijos, de quienes dice sentirse muy orgullosa.

Y la cuarta de las mamás que conocimos esta semana fue victoria.

Su historia nos llamó la atención por la labor a la que se dedica.

Ella, aunque tiene estudios en Administración de Empresas es conductora de autobús.

Así es que nuestro buen amigo Tito la premió con el cambio de imagen por ser una mujer valiente que demuestra que su trabajo no es sólo para hombres.