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El crítico de cine, Mario Giacomelli, valora tres películas que están en carletera.

“A la mala”

El punto de partida de la comedia romántica “A la mala” es bastante atractivo. María Laura Medina, conocida como La Mala, es una joven y guapa aspirante a actriz, quien inicia por casualidad una actividad lucrativa. A cambio de una recompensa en efectivo, ella coquetea con los novios de otras mujeres; y trata de seducirlos, para poner a prueba su fidelidad.

El asunto se presta para propiciar discusiones sobre el machismo y la naturaleza supuestamente cazadora de los hombres. Al rato, las implicaciones más estimulantes del argumento se esfuman y ceden paso a una trama romanticona, trillada, y 100% predecible, cuando la protagonista se enamora de un millonario apuesto y soltero.

Hablando de la protagonista: gran parte del encanto que ejerce la película -más allá de sus pifias- se debe a la carismática actuación de Aislin Derbez. Ella es hija del comediante Eugenio Derbez, el cual por cierto aparece en una escena muy graciosa, que es fácilmente lo mejor de la cinta.

Por lo demás, “A la mala” genera sensaciones encontradas: arranca muy bien, culmina de manera patética y en el medio sufre marcados altibajos, entre intuiciones válidas, que aportan anotaciones agudas sobre amor y desamor; y caídas imperdonables en la cursilería. Un 5 mi calificación para “A la mala”.

“Crímenes ocultos”

El título original de esta película es “Child 44” (El niño 44). Es la adaptación de una novela de Tom Rob Smith, cuya trama se ubica en 1953, durante el último año de vida de Iósif Stalin. Un oficial del ejército soviético, encarnado por Tom Hardy, debe dejar su casa en Moscú y viajar junto a su esposa, hasta un remoto lugar donde termina investigando una serie de crímenes horrendos. Un asesino múltiple se dedica a matar niños, dejando sus cuerpos cerca de las líneas del tren. El sicópata actúa en total libertad: nadie lo busca, porque las autoridades oficiales niegan que existan homicidios en Rusia, por tratarse supuestamente de una patología occidental.

El cuento guarda varias similitudes con el caso verídico de un maniático ruso en los años 80, que dio origen al galardonado telefilme “Ciudadano X”. Pero quienes esperan un buen thriller de suspenso al estilo de “El silencio de los inocentes” van a sufrir una rotunda decepción: la tensión dramática es mínima y la definición de caracteres es superficial y poco creíble.

Para peores, el desarrollo narrativo se torna muy confuso, pues la intriga detectivesca se diluye con malogrados intentos de crítica al sistema represivo comunista. El director Daniel Espinosa nunca logra generar suspenso, las actuaciones son flojas (Tom Hardy hace un acento ruso realmente ridículo) y el resultado es un fiasco. Un 4 de mi parte para “Crímenes ocultos”.

“Misión imposible: Nación secreta”

La quinta entrega cinematográfica en la saga de “Misión imposible”, constituye una grata sorpresa. Las entregas anteriores habían mantenido todas un buen nivel, aunque tal vez habían empezado a ponerse repetitivas.

En este caso, la trama no es particularmente original, pero refresca un poco una fórmula conocida. Tom Cruise retoma el papel del agente secreto Ethan Hunt, quien enfrenta el mayor reto de su carrera: su equipo es desmantelado por el gobierno, y Hunt se ve obligado a trabajar en forma clandestina, luchando en contra de una misteriosa organización criminal, conocida como el Sindicato.

El prólogo, donde vemos al héroe guindando de un avión que despega, es impresionante: una de esas escenas que dejan sin aliento y que por sí solas valen el precio del boleto. Nada de lo que sale a continuación, logra igualar ese nivel de emoción; pero hay otras secuencias de alto impacto, incluyendo un intento de asesinato en la Ópera de Viena, mientras en el fondo se escucha el Turandot de Puccini; y una incursión en una mega-computadora sumergida, que se ubica también entre los momentos más espectaculares de toda la saga.

No se puede esperar elementos originales ni contenidos muy profundos en una película de este tipo, sino un producto comercial de calidad... y en este sentido, “Misión imposible: Nación secreta” cumple con creces. Calificación: 7.

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