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FIFA: Votación teñida de amenaza de bomba, nerviosismo y roces políticos

La crisis desatada a lo interno de la FIFA y sus brazos en América -los implicados pertenecen a esta parte del mundo- le restó brillo a esta ceremonia en la ciudad de Zúrich pero, ante todo, le restó autoridad a Joseph Blatter, quien ha estado al frente de la Federación desde 1998.

Sergio Arce Hace 5/29/2015 3:48:00 PM

La reelección de Joseph Blatter como presidente de la FIFA estuvo marcada por un enrarecido ambiente de agria polémica, producto de las detenciones de varios altos miembros de la organización -entre ellos el costarricense Eduardo Li, quien hoy asumiría un puesto en el comité ejecutivo-, pero también por una amenaza de bomba previa a la votación, roces diplomáticos y por las negociaciones de última hora entre pasillos.

La crisis desatada a lo interno de la FIFA y sus brazos en América -los implicados pertenecen a esta parte del mundo- le restó brillo a esta ceremonia en la ciudad de Zúrich pero, ante todo, le restó autoridad a Joseph Blatter, quien ha estado al frente de la Federación desde 1998.

Los cuestionamientos de la UEFA, de la mano de su presidente Michel Platini; de figuras del deporte como Maradonna y Figo y el anuncio de varias confederaciones de que declinarían su apoyo al suizo -entre ellas la costarricense- se cernían como un mal augurio para Blatter, quien al final ganó gracias al apoyo de regiones como Asia y África.

En su discurso de victoria, Blatter aseguró que su gestión estará marcada por recuperar la imagen de la FIFA, tan golpeada en su credibilidad que hasta los patrocinadores como Visa, McDonald's, Coca-Cola, Hyundai y Adidas presionan para que la entidad adopte medidas inmediatas para restaurar su maltratada reputación.

BBC, incluso, informa que la ONU -que mantiene acuerdo con la FIFA- anunció que monitorea la situación con cuidado.

Las detenciones realizadas a mediados de esta semana tildaron una marcada tensión entre Rusia y Estados Unidos: el primero acusaba al segundo de boicotear los esfuerzos de Moscú por organizar el Mundial en el 2018; Washington -cuyo Departamento de Justicia lanzó las detenciones- le respondió diciéndole que las investigaciones no mencionan a Rusia, que no es algo "personal".

David Cameron, primer ministro británico, se sumó a su tradicional aliado para respaldar las investigaciones y las detenciones. 

Los malos augurios contra la gestión de Blatter aumentaron previo a la ceremonia de apertura de la sesión de las 209 asociaciones, cuando los equipos de seguridad recibieron una alerta sobre una amenaza de bomba.

Al final, todo era mentira pero esto no bajó los nervios de los presentes, quienes aprovechaban cada descanso -previo a la votación- para hablar de sus gallos de pelea y las perspectivas reales que tendría el príncipe jordado Ali bin Hussein de desbancar a Blatter de la presidencia.

Europa y buena parte de América estaba de lado del jordano, pero los votos no bastaron; al término de la primera votación quedó claro que Blatter contaba con una candidadura sólida -en términos de los sufragios a favor- y que sería el ungido para dirigir a una cuestionada organización, cuyas reservas son de $1.500 millones, que representan un 18% de las reservas del Banco Central ($8.462 millones al mes de mayo).