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Partidos políticos: ¿cobardes o cómplices de la impunidad?

Los partidos políticos se han convertido en cómplices de los corruptos, de los asesinos y violadores de niñas y de niños y de los criminales que atacan a diario a la sociedad civil.

Juan Diego Castro Hace 5/28/2015 11:32:00 AM

Los partidos políticos actúan cobardemente frente a la impunidad. 

Los partidos políticos se han convertido en cómplices de los corruptos, de los asesinos y violadores de niñas y de niños y de los criminales que atacan a diario a la sociedad civil.

A los partidos políticos no les importan las criaturitas que han sido sustraídas de sus casas y que nunca aparecieron.  A los partidos políticos no les interesa el saqueo que los corruptos hacen -a diario- de la Seguridad Social y del Estado.

El reciente asesinato de un niñito de 11 años, en Valle Bonito de Upala, ahogado en una acequia cuando intentó defender a su hermanita de ocho, cuando iba a ser ultrajada por ese maldito depredador, me revuelve las tripas una vez más. 

Me recuerda a los ideólogos abolicionistas del Código Procesal Penal, que prohíbe que los policías interroguen a los sospechosos de asesinatos, violaciones, asaltos y a los corruptos. 

Ahí están las estadísticas judiciales, con niveles de impunidad escalofriantes, desde que ese mamarracho de legislación penal adjetiva entró en vigencia en 1998. 

Solo la mitad de los homicidas son condenados. Apenas la quinta parte de los violadores son sancionados. Únicamente el 2% de ladrones son castigados. El 6% de todos los delitos denunciados ante el Ministerio Público es el porcentaje ridículo que el Poder Judicial logra sancionar. Y los partidos políticos saben esto y no mueven ni un dedo.

La ciudadanía se conmueve ante el crimen atroz del valiente estudiante de Upala. Temblamos de dolor y de rabia ante tanta maldad.

Nos aterrorizamos al imaginar que a cualquier chiquito le pase lo mismo:  la niñita que desapareció en Heredia, el homicidio de Katia Vanesa -ahorcada por un asesino reincidente que veinte años atrás había degollado a otra niña-, la chiquita asesinada en Sarapiquí... Los crímenes famosos que han quedado en la impunidad. Y los partidos políticos conocen estos casos, desde hace muchas campañas electorales, y no hacen nada.

Un grupillo pedante y poderoso, enriquecido con las oscuras consultorías internacionales,  ha construido una telaraña legal y jurisprudencial que desprecia aterradoramente los derechos de la sociedad civil y de las víctimas, mientras sobreprotege y resguarda los megaderechos de los criminales.

Ningún partido político se ha interesado en analizar las estadísticas de la impunidad judicial, ni puede ver las desastrosas consecuencias de esa ley llena de trucos y trampas procesales, que ha salvado de la cárcel a miles y miles de agresores.

Los partidos políticos, además, saben que existen casi 1.000 criminales condenados a prisión, que no han sido capturados por las autoridades.

Las fieras (asesinas, asaltantes, violadoras y corruptas) son temidos por los partidos políticos. Los dirigentes les tienen pavor a los delincuentes. Nunca se han atrevido a enfrentar la impunidad.

Ahora, los partidos políticos están frente al más simples de los dilemas: O son cobardes o son cómplices.  No importa, pues cualquiera de ambas opciones lleva al mismo resultado: la clase política no pone los muertos, la clase política no aporta las víctimas ultrajadas, la clase política no cubre los miles de millones saqueados por los corruptos. La clase política duerme tranquila.

Entonces... ¿Los partidos políticos son cobardes o cómplices? ¿Usted qué dice?