Última Hora

Por lo general los productos de belleza nos muestran anuncios de cómo mejora la piel con su uso. Pero una empresa de publicidad hizo lo contrario.

Su campaña quiere mostrar cuánto puede envejecernos un día muy estresado.

Para ello le tomaron una foto a una voluntaria en la mañana y se la mostraron a varias personas. En promedio le calcularon entre 28 y 32 años.

Luego le hicieron un seguimiento de sus actividades del día, incluyendo trabajo en la oficina y en la casa.

Volvieron a tomarle una fotografía y las personas le calcularon entre 35 y 40 años.

La campaña invita a la gente a tomarse con más calma el día a día, porque mucho estrés podría sumarle hasta 10 años a su rostro.