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Odir Jaques se estrenó en el banquillo del Herediano derrotando a Saprissa.

El entrenador no estuvo dentro del terreno de juego, pero en pocos días logró que los florenses jugaran como lo son, un muy buen equipo que maniató a un Saprissa que no pudo defender su casa y cayó 1-2.

En la primera mitad, especialmente en los primeros 30 minutos, la presión del Herediano ahogó a los locales.

Odir Jaques pobló la media cancha y sus muchachos encimaron la defensa y la media tibaseña. Los yerros locales se multiplicaban si jugaban por el piso y el equipo se veía partido cuando jugaba al pelotazo y no lograba pescar los segundos balones.

Pero si en la creación de juego la inicial fue una pesadilla, la defensa del balón parado fue casi una broma. Allí, en las alturas fue donde los florenses hirieron al Monstruo.

Al 4’ Montero sin mucha dificultad anotaba el primer gol del juego. El segundo tanto llegaba al 32’, cuando de nuevo, de un saque de esquina la parte baja morada se dormía. Jonathan Hansen se elevaba y vencía a Carvajal para el segundo tanto.

Este pobre inicio obligó a Campos a mover los engranajes de su equipo, en búsqueda de respuestas a lo que planteaban los rojiamarillos.

Poco a poco Saprissa lograba emparejar las acciones y al 40’, Guzmán se topaba un rechazo en la entrada del área grande. Zapatazo y golazo.

La segunda parte arrancó con los morados tratando de encontrar de nuevo la ruta que los llevara al marco de Cambronero, pero el mar de piernas en las dos últimas líneas heredianas dejaban poco chance para el juego vistoso.

Pero esto afectaba a ambas divisas, ya que el cotejo perdió ritmo y vistosidad en la segunda mitad. Algunos destellos individuales destacaban, pero el juego no era de buen ver.

Herediano estuvo cerca de extender la ventaja al 73’, con un cabezazo de José Sánchez, que rebotó Carvajal y chocó en el horizontal.

Los últimos minutos estuvieron llenos de ganas, pero poca definición morada. Nada se pudo hacer para remontar el 1-2 y Herediano se dejó tres puntos con justicia, en el recuentro de Odir con su Herediano.