Última Hora

Una de las promesas de campaña de Luis Guillermo Solís era no permitir nombramientos por compromisos políticos, sin embargo, en tan solo siete meses de Gobierno, una serie de movimientos en la banca estatal contradicen al mandatario.

De hecho, no sólo se han hecho nombramientos políticos, sino que el gasto en salarios de subgerentes ya aumentó en más de ¢21 millones por mes.

En diciembre se cambió al gerente general del Banco de Costa Rica (BCR) Mario Rivera por Mario Barrenechea y aunque se anunció que esto mostraría una reducción de ₵4 millones en el salario esto no fue lo que ocurrió.

Rivera ganaba ₵16,6 millones, y a Barrenechea le pagan ₵15,2 millones; es decir, la disminución es apenas de ₵1,4 millones.

Por otra parte, este lunes renunció el gerente del Banco Nacional Fernando Naranjo, quien asegura que no dimite por presiones políticas ni por un informe de la Contraloría General de la República publicado el lunes.

Sin embargo, pero entre corrillos se dice que el Gobierno de Acción Ciudadana quería cambiarlo desde que asumió el poder en mayo pasado.

El tema de dinero parece que en la realidad no preocupa si de nombramientos se trata. 

El BCR se ha convertido en el banco estatal con más subgerentes. Entre diciembre y enero se nombraron dos nuevos y cada uno gana más de ¢10,5 millones más pluses.

Leonardo Acuña es el subgerente de finanzas, Sacarías Esquivel el de riesgos, Guillermo Quesada el comercial, Marvin Corrales el de banca de personas, y Andrés Víquez el subgerente de operaciones.

Los tres primeros venían del gobierno anterior y los dos últimos fueron nombrados recientemente en la administración Solís Rivera.

En la nota puede escuchar las declaraciones de los diputados acerca de este tema.