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Aunque parezca increíble a 4 años de la tragedia en Calle Lajas y a 2 años de que se colocó la primera piedra de las 51 casas para los damnificados, trámites y falta de voluntad impiden entregar las viviendas a las familias afectadas.

Las imágenes de la tragedia no serán borradas fácilmente de la memoria de los costarricenses, mucho menos en las cientos de las personas que estuvieron aquel 3 de noviembre del 2010 en Calle Lajas, mientras la montaña robaba la vida y hogares de los vecinos. 

A cuatro años y 2 meses del deslizamiento y a dos años del inicio de la construcción del Residencial Compartir en San Antonio de Escazú, aun 51 familias esperan que las casas prometidas les sean entregadas.

Aunque parezca insólito y vergonzoso las casas están terminadas hace 9 meses sin embargo los trámites de los servicios públicos como el agua, electricidad y la exoneración de la telefonía tienen imposibilitados a los encargados del Residencial Compartir entregar de una vez por todas las viviendas.

A esto se suma que el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) ha estado pagando ya por los 4 años el subsidio de alquiler de vivienda a las familias teniendo las casas ya construidas. Lo preocupante para ellos es que este beneficio será eliminado este mismo mes. 

Aunque los trámites entorno a estas construcciones fueron declarados de emergencia nacional.

Desde agosto hasta noviembre la obra esperó la conexión principal por parte de Acueductos y Alcantarillados (AyA), sin embargo aún falta las conexiones hacia cada casa. Lo mismo pasa con CNFL y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). 

Sin embargo estas instituciones indican que faltan que el INVU realizase  las segregaciones  de la propiedad.

Al cierre de edición ninguna de las instituciones ha indicado el procedimiento a seguir para que estas familias por fin puedan ingresar a sus viviendas.