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El 22 julio del 2013, después de lo que había sido un embarazo normal para Wendoly Segura, se convirtió en el peor recuerdo de su vida.

Segura, esperaba con ansias la llegada de su bebé quien contaba con un peso y un latido de corazón perfecto para sus 38 semanas de gestación.

Sin embargo un dolor muy fuerte hizo que Wendoly fuera al área de emergencias del hospital San Juan de Dios luego de haber sido evaluada en la clínica Marcial Fallas y en el Hospital de la Mujer; no dieron con lo que ocurría realmente.

Después de horas de espera le indicaron que ella estaba sufriendo una ruptura del intestino y peritonitis, por lo que inmediatamente la ingresaron a la sala de cirugías pero durante la operación se dieron cuenta que se trataba de un desgarre en su útero.

La mujer fue enviada a cuidados intensivos y después de varias horas en las que aparentemente la bebita continuaba con vida, llegó la noticia por parte de dos médicos indicándole que su bebé había muerto.

Tal situación provocó que la madre de Wendoly -la abuela de la bebé- denunciara lo ocurrido. 

Desde entonces el caso está en el Ministerio Público del primer circuito judicial donde se está a la espera de un dictamen médico legal.

La familia asegura que hasta hoy el hospital no los ha buscado para darles una explicación.