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SAO PAULO, 26 junio 2014 (AFP) - La selección belga de fútbol derrotó 1-0 a Corea del Sur, este jueves en Sao Paulo, y sumó su tercera victoria en tres partidos en el Grupo H del Mundial de Brasil-2014.

El único tanto del partido fue obra del lateral izquierdo Jan Vertonghen, que aprovechó un despeje defectuoso del arquero asiático Kim Seung-gyu para empujar el balón a las mallas (77)

De esta forma, Bélgica acaba líder de la llave con nueve puntos, seguida de Argelia, que empató 1-1 ante Rusia en el otro partido, con cuatro. Rusia y Corea se despiden del campeonato con dos y un punto respectivamente.

Bélgica, clasificada de antemano tras sumar dos triunfos en sus dos primeros partidos del campeonato (2-1 a Argelia y 1-0 a Rusia), formó con varios de sus suplentes, dejando en el banco a varias de sus estrellas como Eden Hazard, Romelu Lukaku o Vincent Kompany.

Marc Wilmots no quiso arriesgar, consciente de la importancia de que sus mejores futbolistas lleguen en óptimas condiciones físicas al encuentro de octavos de final frente a Estados Unidos.

Corea del Sur, por su parte, aún confiaba en el milagro: necesitaba un triunfo holgado y una derrota de Argelia ante Rusia.

- Mertens hizo de Hazard -

El atacante del Nápoles italiano, Dries Mertens, se está destapando como la gran revelación de su selección, dejando incluso en un segundo plano a su líder sobre el terreno de juego, Eden Hazard.

Mertens ya fue el mejor en los dos encuentros previos de los suyos y, ante los asiáticos, no iba a ser una excepción.

Aunque errático de cara a portería, el hábil extremo llevó constante peligro desde su banda. Así, antes del primer cuarto de hora, ya había dejado dos centros medidos que detuvo con dificultades el arquero coreano (6, 8).

Los pupilos de Hong Myung-bo trataron de dominar el balón pero se encontraron una y otra vez asediados por los contraataques de los Diablos Rojos. Sólo un gran disparo lejano de Ki Sung-yueng puso en verdaderos aprietos a Thibaut Courtois, que sacó una mano providencial para despejar el balón a córner (29).

En ese mismo saque de esquina, Steven Defour evitó el tanto sobre la línea tras un gran testarazo de un zaguero coreano.

Mertens había tenido poco antes la mejor ocasión del partido, con un remate a bocajarro que se marchó por encima del larguero cuando el mundo entero ya vislumbraba el gol (24).

El del Nápoles, antes del descanso, voleó a la manos de Kim Seung-gyu e, inmediatamente después, Bélgica se quedó con un futbolista menos al ver Defour una tarjeta roja directa por una entrada desmedida (42).

- Diez Diablos Rojos son suficientes -

La segunda mitad arrancó con mucha intensidad, un ritmo elevado y ocasiones para ambas escuadras.

Mertens de nuevo lo probó desde lejos y obligó a Kim Seung-gyu a dar lo mejor de sí (58) y, en el contragolpe posterior, Corea estrelló un centro lateral en el larguero de Courtois (59).

Emoción, talento y oportunidades en ambos arcos en el último partido de una fase de grupos rica en tantos y calidad individual y colectiva.

Wilmots retiró a Mertens por el héroe ante Rusia, Divock Origi, y el plan continuó igual. Con 10 hombres, los Diablos Rojos esperaron rezagados a que llegara su momento en el choque, sin prisas, ya que un empate era suficiente para confirmar su primer puesto.

El 'quiero y no puedo' coreano se estrellaba constantemente ante el muro belga, que impuso su mayor calidad en su enésimo contraataque: Origi lo intentó desde lejos, el despeje del portero asiático quedó muerto dentro del área y, sin oposición, Vertonghen adelantó a los suyos.

Bélgica se está acostumbrando a marcar en los compases finales de los encuentros ya que todos sus tantos en la competición llegaron en los últimos 20 minutos.

A partir de ahí, Corea del Sur bajó los brazos y los de Wilmots amasaron el balón hasta el pitido final del árbitro, conscientes de su liderato y con la mente ya en su batalla de octavos, el 1 de julio ante Estados Unidos, en Salvador de Bahía.