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Con avances, pero mucho por hacer, estadio mundialista de Sao Paulo rinde examen final

"El estadio está muy lindo, pero queda mucha cosa para la Copa del Mundo", dijo Anderson Almeida, de 27 años.

AFP Agencia Hace 6/1/2014 4:05:00 PM

SAO PAULO, 1 junio 2014 (AFP) - Con la tribuna superior norte vacía y su gemela sur a mitad de capacidad por orden de los bomberos, el Corinthians empató 1-1 este domingo con el Botafogo en el último test del estadio de Sao Paulo que acogerá el partido inaugural del Mundial Brasil-2014 en once días.

El Arena Corinthians sigue en obras y con el impresionante esqueleto de su grada norte todavía visible, además de tener varias instalaciones de acceso a la principal puerta oeste aún con andamios.

Las máquinas presentes en el recinto recuerdan que al estadio le queda todavía mucho por hacer, aunque se registraron importantes avances respecto al primer test del día 18 de mayo.

Los adelantos más llamativos se encuentran en la parte sur del estadio, donde la estructura de la tribuna temporal ha sido recubierta por una tela gris metalizada que oculta los hierros que la sustentan.

Para el encuentro de este domingo también se cambiaron las zonas de entrada y se instalaron los detectores de metales y tornos de acceso.

De la misma manera, se adelantó el registro de aficionados con ingresos varios metros antes de la entrada al estadio, para evitar aglomeraciones de hinchas sin entrada en el exterior, y seguir así el patrón de la FIFA.

Ahí es donde quedan trancados los vendedores ambulantes de bebidas que no poseen autorización. A partir de ese momento, y según la regulación brasileña, sólo se puede adquirir cerveza sin alcohol, aunque hubo quien consiguió colarse.

"El estadio está muy lindo, pero queda mucha cosa para la Copa del Mundo", dijo Anderson Almeida, de 27 años, mientras se dirigía junto a su padre hacia la entrada de la tribuna sur superior, abierta hoy por primera vez.

"Yo me he traído mi camiseta de San Judas Tadeo por si acaso falla la grada", bromeó su padre Jeorge Almeida, de 70 años, consciente de la polémica que ha rodeado a estas estructuras.

Ambos pagaron 50 reales cada uno para asistir al partido que vivó el primer gol de su equipo en su nueva casa: lo anotó Jadson para delirio de los 37.119 espectadores que presenciaron el encuentro, aunque en la segunda parte vendría el empate del Botafogo.

"Bienvenidos"

La toma de posesión del Itaquerao por parte de la FIFA el pasado 21 de mayo se dejó sentir también en la instalación de diferentes carteles con el logotipo y los colores de la Copa del Mundo.

Para la iluminación exterior, uno de los puntos que fallaron en el primer test, se colocaron alrededor del recinto varios generadores eléctricos con faroles móviles.

Lo que mejor funcionó, una vez más, fue la organización de transporte, ya que el metro de la ciudad lleva semanas con carteles que señalizan la ruta a seguir para llegar al estadio y fue el medio con mayor presencia de hinchas para acudir al estadio.

"Estuvimos en la inauguración y desde fuera se ven algunos avances", dijo a la AFP Fabio Ribeiro, de 38 años, quien no está muy de acuerdo con que su país haya gastado tanto dinero en la organización de la Copa del Mundo.

Sin embargo, muchos de los pasillos interiores del Itaquerao siguen desnudos, sin nada sobre unas moquetas grises recién instaladas.

Aunque las comunicaciones mejoraron y era posible realizar llamadas y utilizar la conexión 3G con algunas intermitencias, en la zona de prensa la mayoría de los puestos aún no tenían la instalación eléctrica lista.

Presentación mundial

Una vez más, el tiempo se le ha echado encima al Arena Corinthians, que suma un nuevo eslabón a su cadena de inauguraciones aplazadas y fechas de entrega incumplidas.

El estadio, que ha costado unos 420 millones de dólares, vivió sus peores momentos en noviembre y en marzo, cuando murieron en dos accidentes tres trabajadores. Un total de ocho obreros han fallecido en las obras del Mundial.

Además del Brasil-Croacia, el Itaquerao tiene poco más de 10 días para estar listo no sólo para recibir a los 65.000 espectadores y a las autoridades que acudan al partido, sino también para acoger la ceremonia de apertura, que será retransmitida por más de 600 cadenas de televisión a 1.000 millones de espectadores en el mundo.

"Infierno"

Pero el Arena Corinthians no es el único dolor de cabeza para la FIFA en esta recta final, que según Valcke ha vivido "un infierno" en Brasil.

A los problemas en Curitiba, que estuvo a punto de quedarse fuera de la Copa en enero, Porto Alegre, con deficiencias en el asfaltado exterior, y Cuiabá, donde falleció un trabajador el 8 de mayo, se sumaron esta semana los de Arena das Dunas de Natal.

"Acabamos de realizar una visita a la Arena das Dunas. Tenemos una carrera contra el reloj, mucho todavía por hacer para los hinchas y los medios", escribió Valcke el 28 de mayo, ilustrando su mensaje con una foto del estadio donde se ven áreas sin asientos.

En medio de la polémica mundial por los atrasos y de la ola de protestas sociales en Brasil por los 11.000 millones de dolares que costara el Mundial a los contribuyentes brasileños, Joseph Blatter, presidente de la FIFA, contó hace unos días que fue ese organismo del fútbol el que frenó las ambiciones de Brasil de celebrar su Mundial en 17 estadios.