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Papa Francisco llamó a Argentina para cancelar su suscripción al periódico

En la tarde, el teléfono del puesto de revistas y periódicos del barrio Hipólito Yrigoyen, sonó. El hijo del dueño, respondió con el mayor de los desenfados.

Hace 3/21/2013 7:06:00 AM

 El diario La Nación de Argentina publicó este martes una historia que roza lo increíble. Aunque luego de todo lo que se ha dicho, las anécdotas y los rumores, parece que del papa Francisco se puede esperar cualquier cosa; parece que la sencillez con la que ha sido caracterizado, sigue estando en él.

El prestigioso medio argentino, en su noticia titulada “La historia del diarero que le vendía La Nación al Papa”, narra un momento corto que ocurrió el lunes. Un momento que envuelve una historia.

En la tarde, el teléfono del puesto de revistas y periódicos del barrio Hipólito Yrigoyen, sonó. El hijo del dueño, encargado en ese momento del negocio, respondió con el mayor de los desenfados.

-Hola, Daniel, habla el cardenal Jorge-, escuchó.
-Dale, Mariano, no seas boludo-, respondió.

El muchacho pensó que se trataba de un amigo suyo, que sabía que cuando el papa Francisco era cardenal de Buenos Aires siempre pasaba por ahí a comprar el periódico. Pero no.

-En serio, soy Jorge Bergoglio, te estoy llamando desde Roma-, replicó la voz al otro lado del teléfono. En ese momento, La Nación cuenta que Daniel Regno no pudo contenerse, rompió en llanto.

"Entré en shock, me puse a llorar, no sabía qué decirle", dijo. "Me agradeció por el tiempo en el que le acercamos el diario y me mandó un saludo para la familia", agregó.

Él y su padre Luis, administran desde el 97 el kiosco. Incluso, hasta el momento en que Jorge Bergoglio partió hacia Roma para participar del cónclave, de lunes a sábado le dejaban el diario en su casa.

"Los domingos, a las 5:30, él pasaba por el kiosco, compraba La Nación, charlaba unos diez minutos y se tomaba el colectivo 28 para ir a Lugano a dar mate cocido a chicos, a gente enferma", dijo Luis, según consta en la edición web del medio de comunicación.

Él contó que se le pone "la piel de gallina" cuando recuerda que ese hombre "tan sencillo" es ahora el Papa. "En junio bautizó a mi nieto, fue una emoción impresionante. Y ayer llamó a mi hijo al kiosko, desde Roma, para saludar y para decirle que no lleváramos más el diario porque no iba a estar más", explicó.

"Puedo contar miles de anécdotas. Por ejemplo, le tiraba La Nación con una bandita, para que no se desarmara cuando había viento o lluvia. A fin de mes me traía todas las banditas del mes, ¡las 30!", narró.

Daniel, por su parte, muestra emoción al contar los detalles de la conversación con el Sumo Pontífice. "Hablamos de un detalle, que fue que hace un mes, cuando partió, sabíamos del viaje. Las palabras que le dije fueron: «Jorge, ¿vas a agarrar la batuta?», y él contestó: «Eso es un fierro caliente, nos vemos en 20 días, vos seguí tirando el diario»”.

El muchacho contó que le dijo que se cuidara, que lo iba a extrañar y que le mandaba un beso grande. “Le pregunté si existía la posibilidad de verlo de vuelta alguna vez. Me dijo que de acá a un tiempo eso va a ser muy complicado, pero que siempre iba a estar presente".

Según La Nación, Francisco, finalmente, le pidió que rezara por él.