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Chipre busca alternativas para evitar su derrumbe financiero

Chipre buscaba este miércoles alternativas para obtener una vital financiación internacional, tras el rotundo rechazo parlamentario de un plan de rescate europeo que imponía condiciones consideradas inaceptables por la población.

Hace 3/20/2013 11:57:00 AM

Chipre buscaba este miércoles alternativas para obtener una vital financiación internacional, tras el rotundo rechazo parlamentario de un plan de rescate europeo que imponía condiciones consideradas inaceptables por la población.

Las discusiones se llevan a cabo entre temores de un retiro masivo de fondos cuando los bancos, cerrados desde el fin de semana, vuelvan a abrir el jueves, y de una salida forzada de la Eurozona. Según los analistas, se trata de la peor crisis desde la invasión turca de 1974, que dividió hasta hoy en día a esta pequeña isla del Mediterráneo.

Todas las pistas son buenas para obtener dinero fresco, empezando por un 'plan B' con la Unión Europea (UE) y una extensión de un préstamo de Rusia, que tiene importantes intereses en el país.
El ministro de Finanzas, Michalis Sarris, llegó este miércoles a Moscú, aunque sus primeras discusiones no permitieron registrar ningún avance.

El Gobierno también baraja pedir un respaldo de la poderosa Iglesia ortodoxa chipriota y tentar a inversores con la explotación de los colosales yacimientos gasíferos descubiertos en los últimos años frente a la costa meridional del país.

La jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, trató de calmar el juego después de las declaraciones iniciales de responsables alemanes que atribuían la crisis al "sobredimensionado" sector bancario de Chipre, un país que a menudo tiene que defenderse de la acusación de ser un paraíso fiscal.

"Chipre es nuestro socio en la zona euro, por ello es nuestro deber hallar juntos una solución" declaró Merkel ante periodistas en Berlín. "Lamento la votación de ayer del Parlamento chipriota, pero naturalmente respetamos este voto", añadió.

El plan preveía, a cambio de un rescate de 10.000 millones de euros de la zona euro y el Fondo Monetario Internacional (FMI), un impuesto de 6,75% sobre los depósitos bancarios de 20.000 a 100.000 euros y de 9,9% por encima de ese umbral, para recaudar de ese modo 5.800 millones de euros suplementarios.

Antes de la votación se decidió exonerar del gravamen a los depósitos inferiores a 20.000 euros. Pero aun así el plan fue rechazado por 36 votos en contra, 18 abstenciones y ninguno a favor.
El resultado fue recibido con una explosión de júbilo entre los miles de manifestantes reunidos frente al Parlamento, que gritaban: "Chipre pertenece a su pueblo".

En una reunión matinal entre el presidente chipriota, Nicos Anastasiadis, con los líderes de los partidos, se constituyó un grupo de expertos que acudió de inmediato al Banco Central por estudiar un 'Plan B'.

La Comisión Europea indicó que el objetivo era garantizar que Chipre tuviese un perfil de deuda "sostenible".

Una fuente europea dijo previamente que la zona euro podría reunirse esta misma semana, pero "únicamente en caso de que Nicosia haga propuestas concretas" para superar la crisis.

El rechazo parlamentario dejó al Gobierno sometido a la doble presión de los acreedores internacionales y de Rusia, un aliado tradicional de Chipre.

Según ciertos analistas, muchos parlamentarios votaron contra el plan europeo por temor de irritar a Rusia o de provocar una fuga masiva de capitales rusos, dado que se calcula que entre un tercio y la mitad de los depósitos bancarios en Chipre pertenecen a rusos, en muchos casos a multimillonarios que evaden impuestos.

El ministro Sarris busca en Moscú una extensión del crédito de 2.500 millones de euros con cinco años de plazo acordado por Moscú a Nicosia en 2011. Los primeros contactos fueron infructuosos, pero las discusiones proseguirán el jueves, dijo una fuente gubernamental rusa a AFP.

Según la televisión estatal chipriota, también se estudia la nacionalización de fondos de pensiones de instituciones estatales y semiestatales (que podrían aportar unos 3.000 millones de euros) y de reestructurar el sector bancario mediante la fusión de los dos principales bancos del país, a fin de reducir el monto de la capitalización requerida.

Otra pista mencionada es la de una ayuda de la poderosa Iglesia Ortodoxa de Chipre. Su jefe, el arzobispo Crisóstomo II, dijo tras una reunión con Anastasiadis que la Iglesia estaba dispuesta a poner su enorme patrimonio inmobiliario así como sus haberes al servicio del Estado.

Nicosia también podría jugar la carta energética, con la perspectiva de los ingresos que dentro de unos diez años deberían aportarle la explotación de las reservas de hidrocarburos detectadas frente a las costas meridionales de la isla.

Según el diario Vedomosti, el banco ruso Gazprombank (con participación de 41% del gigante público ruso gasífero Gazprom), le propuso a Chipre una ayuda financiera a cambio de licencias de explotación de gas natural.