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Natalia García

El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) enciende la alerta roja, y se declara incapaz de controlar el albergue de varones en La garita de Alajuela.


El alambre navaja, las altas verjas y la casetilla en la entrada principal, pareciera ser la de una cárcel, sin embargo, su población tiene antecedentes penales, de drogadicción y hasta psiquiátricos. Este es el albergue de varones menores del PANI ubicado en La Garita.


Un lugar donde 10 jóvenes entre los 14 y 17 años, han hecho imposible que las autoridades tomen el control de ese centro. Robos, violencia, y vandalismo contra la propiedad ajena son parte de las denuncias que los vecinos han puesto, no solo en autoridades judiciales, sino también ante la dirección del Patronato, quienes han declarado que la situación de ese lugar es incontrolable.


Iris Arias, directora del PANI, argumenta que el asunto se ha salido de las posibilidades de la institución ya que es una población muy compleja, según Arias, son muchachos que han entrado en conflicto con la Ley, y además adictos a las drogas, lo que hace un manejo de la situación muy difícil, señala la jerarca.


En el interior de ese centro hay 3 jóvenes enviados por el Juzgado Penal Juvenil, como una medida alternativa por diferentes delitos, otros 3 han sido remitidos con problemas mentales, por falta de espacio en el Hospital Psiquiátrico. Y el resto son menores, cuya adicción a las drogas no ha sido controlada por el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), ni por ninguna otra institución pertinente.


En el PANI aseguran que el problema, no es su estadía, sino el control de la misma. Porque las personas que trabajan ahí no son custodios penales, ni médicos y mucho menos policías para poder mantener en calma a la población del lugar.


Arias, señala que el centro no es una cárcel, por lo que carecen del personal adecuado para evitar estos problemas. A su defensa, los menores denuncian falta de atención en el centro, eso a pesar de que en el lugar trabajan 16 tíos y un guarda de seguridad 24 horas.


En el Patronato de la Infancia, confirmaron que existen 10 procesos disciplinarios internamente, donde muchos de los adolescentes han sido trasladados o suspendidos. Dos de ellos hasta tienen causas penales abiertas por relaciones con menor de edad, que datan de al menos 2 años atrás.


A raíz de lo sucedido, ya se han realizado varias reuniones con las instituciones públicas que les competen la seguridad y el cuidado de los menores que están internos en estos albergues.