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Un supuesto ataque con armas químicas causa 25 muertos en Siria

(Reuters) - El Gobierno sirio y los rebeldes se acusaron entre sí de lanzar el martes un ataque mortal con armas químicas cerca de la ciudad norteña de Alepo.

Hace 3/19/2013 3:01:00 PM

(Reuters) - El Gobierno sirio y los rebeldes se acusaron entre sí de lanzar el martes un ataque mortal con armas químicas cerca de la ciudad norteña de Alepo, que de confirmarse sería el primero con esas armas en dos años de conflicto.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que se ha resistido a una intervención militar en el país, advirtió en el pasado al presidente Bashar el Asad que el uso de armas químicas supondría una "línea roja". Sin embargo, no había indicios de que lo rebeldes poseyesen ese tipo de armas.

El ministro de Información sirio dijo que los rebeldes dispararon un cohete cargado con armas químicas que causó la muerte de 16 personas e hirió a otras 86. La televisión estatal informó después de que la cifra de fallecidos había subido a 25.

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, 26 personas murieron en el ataque, entre ellos 16 soldados.

El uso más conocido de armas químicas en Oriente Próximo en la historia reciente se produjo en la ciudad curda de Irak Halabja, donde se estima que 5.000 personas murieron en un ataque con gas venenoso ordenado por el ex presidente iraquí Saddam Hussein hace 25 años.

Ni gobiernos occidentales ni organizaciones internacionales confirmaron un ataque químico en Siria, pero Rusia, aliado de Damasco, acusó a los rebeldes de llevar a cabo esa acción.

El viceministro sirio de Exteriores, Faisal Meqdad, dijo que su gobierno enviaría una carta al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas "pidiendo que gestionen sus responsabilidades y aclaren el límite a estos delitos de terrorismo y a los que lo apoyan dentro de la República Árabe de Siria".

Advirtió de que la violencia en que se había sumido Siria era una amenaza para la región. "Este es más bien el punto de partida desde el que (el peligro) se expandirá por toda la región, sino por todo el mundo", dijo.

En Washington, Estados Unidos dijo que no tenía pruebas para confirmar las acusaciones de que los rebeldes habían utilizado armas químicas.

"Estamos revisando cuidadosamente la información a medida que llega", dijo a periodistas el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney. "Este es un asunto de gran preocupación para nosotros, tal como lo ha dejado claro el presidente".

El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que "no hay razones para creer" las acusaciones del Gobierno sirio de que los rebeldes usaron armas químicas y añadió que está "muy preocupado" por que el Gobierno de Asad recurra a armas no convencionales.

El portavoz de Naciones Unidas Martin Nesirky dijo que no estaba en posición de confirmar las informaciones, añadiendo que si cualquiera de los dos bandos usó ese tipo de armas eso supondría "una grave violación de la ley internacional".

Reino Unido dijo que su posición podría cambiar si el ataque con armas químicas realmente sucedió. "Reino Unido es claro en que el uso o la proliferación de armas químicas demandaría una seria respuesta de la comunidad internacional y nos obligaría a revisar nuestra posición hasta el momento", dijo una portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores.

PROBLEMAS RESPIRATORIOS
Un fotógrafo de Reuters dijo que las víctimas que visitó en hospitales de Alepo sufrían de problemas respiratorios y que la gente dijo que tras el ataque olía a cloro.

"Vi principalmente a mujeres y niños", dijo el fotógrafo, cuyo nombre no puede divulgarse por su propia seguridad.

Citó a víctimas en el hospital de la Universidad de Alepo y en el hospital de el Rajaa diciendo que las personas morían en las calles y en sus casas. Se cree que el presidente Asad tiene un arsenal químico.

La televisión estatal siria emitió imágenes de lo que dijo eran víctimas del ataque llegando a un hospital en Alepo. Hombres, mujeres y niños eran ingresados en camillas mientras médicos les colocaban vías intravenosas en los brazos y los entubaban para darles oxígeno. Nadie tenía heridas visibles pero algunos entrevistados dijeron que respiraban con dificultad.

"El Ejército de Siria Libre nos atacó con un cohete, olimos algo y luego todos se empezaron a marear y se desmayaban. Las personas caían al suelo", dijo una mujer entre lágrimas, tendida en una camilla con una vía en un brazo.

El ministro de Información Omran el Zoabi dijo que los rebeldes dispararon "un cohete con gases venenosos" contra la localidad de Jan al Assal, al suroeste de Alepo, desde el distrito de Nairab, parte del cual está en manos de los insurgentes.

Pero un comandante de los rebeldes, Qassim Saadeddine, que también es portavoz del Alto Consejo Militar en Alepo, negó las acusaciones, culpando a las fuerzas de Asad de llevar a cabo el supuesto ataque.

"Escuchamos informaciones desde temprano esta mañana sobre un ataque del régimen sobre Jan al Assal, y creemos que lanzaron un (misil) Scud con agentes químicos", dijo a Reuters por teléfono desde Alepo.

Zoabi dijo que Turquía y Qatar, que han apoyado a los rebeldes, tenían una "responsabilidad legal, moral y política" por el ataque. Un responsable del Gobierno turco rechazó la acusación.
"Esta es una acusación sin fundamento, el Gobierno sirio ha acusado a Turquía en el pasado también", dijo el responsable a Reuters.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité Internacional de la Cruz Roja dijeron que no podían confirmar las informaciones.

DESPLAZADOS
Por otra parte, la Media Luna Árabe de Siria (SARC, por sus siglas en inglés) dijo que los dos años de conflicto en el país habían desplazado internamente a hasta cuatro millones de personas, el doble de lo que se había estimado previamente.

Casi la mitad no está recibiendo la ayuda que necesita, dijo Abdul Rahman Attar, presidente de SARC.

Más de un millón de ciudadanos cruzó la frontera, pero la mayoría ha buscado refugio dentro del país. De esos, muchos han sido acogidos por familias sirias, pero un gran número se vio obligado a buscar refugio en edificios dañados, colegios o estadios.