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Hay personas que no ven en un pasatiempo la manera de obtener un ingreso extra, pero en el caso de Marlene Espinoza es todo lo contrario.

A ella siempre le gustó el quilting y aprovecha la pasión que siente por este arte para hacerlo y venderlo, e invertir la ganancia en la educación de sus hijos.

“Lo hago para pagarle a mis hijos una buena educación o en épocas como navidad, hay más gastos, entonces y esto me ayuda mucho. El valor de la escuela de mis hijos es bastante amplio, y yo lo complemento con esto”, explicó Espinoza.

Además de que este arte le brinda un empujoncito, es también una manera de distraerse.

Disfruta de enseñar la técnica a otras personas y de compartir con ellas. Esto demuestra que hacer un esfuerzo laboral extra, no tiene porqué ser tarea aburrida.

“A veces lo realizo acá o sino también con mis vecinas, nos reunimos en las tardes y trabajamos juntas”, dijo la artesana.  

Parte de lo que la identifica en su natal Monteverde, es que gusta de personalizar almohadones, delantales o cualquier otro artículo, además,  considera que el arte del quilting es noble en el sentido de que a ninguna persona le queda igual que a otra

Según Espinoza, “aunque diez mujeres trabajen en el quilting, ninguno va a quedar igual porque se usan diferentes colores; a mí me gustan los colores fuertes”.

Su caso es sólo un ejemplo de cómo personas con trabajo, pueden obtener un ingreso extra. Ingreso que ya sea mucho o poco, a nadie le cae mal.

Si usted desea conocer o adquirir más información sobre la técnica del quilting y los trabajos que realiza esta mujer emprendedora, puede llamar al 8802-6439.