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Después de tres meses de haber sido sentenciada a 15 años de cárcel, un tribunal decidió que la falsa enfermera deberá pasar muchos más años en prisión.

En diciembre anterior, el Tribunal Penal de San José sentenció a Ángela Barrantes Moreno a 15 años de cárcel por la muerte Doña Lilliam Arias Prendas.

La fiscalía había solicitado una sentencia de 25 años, por homicidio calificado. No obstante, el tribunal decidió tipificarlo como homicidio simple y le brindaron 15 años de cárcel.

Sin embargo, esta situación cambió y el Tribunal de Apelación ratificó lo que había dicho el Ministerio Público y catalogó como homicidio calificado la muerte de la Arias. El Tribuenal lo justificó en el hecho que Barrantes ingresó vestida de enfermera al Hospital San Juan de Dios e inyectó cloruro de potasio a la paciente.

“Un asunto particular, porque se logra una condena de homicidio calificado ante una apelación, por la forma en la que ella le suministra la sustancia a la víctima”, dijo el fiscal Francisco Fonseca.

La audiencia en la que se definirá la cantidad de pena que tendrá que descontar Barrantes aún no ha sido fijada.

Según un informe, la autopsia preliminar de la mujer muestra al menos 20 mililitros de cloruro de potasio en el organismo, que podría estimarse en una ampolla completa de la sustancia; misma que se puede encontrar con facilidad en cualquier lugar del hospital, ya que es de uso regular.

De acuerdo con versiones extraoficiales, Barrantes podría relacionarse con al menos otros dos casos de muertes cuestionables

La sección de homicidios investiga tanto la relación con las otras muertes, como unas aparentes llamadas telefónicas que la mujer realizo a la familia de Lilliam.