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Invitado: Wagner Eduarte

Hay personas a las que les cuesta mucho manejar el éxito, tanto el propio como el ajeno y cuando eso pasa, no se disfruta lo alcanzado.

La definición de éxito puede ser diferente para cada persona. Algunos le ponen signo de colones mientras que otros piensan más en un bienestar más integral.

Pero esa meta ansiada por muchos tiene doble filo, principalmente cuando no se sabe manejar ni el éxito propio y menos aún el ajeno.

Cuando el éxito de otra persona incomoda y directamente afecta el propio,  el camino se nubla.

No es un asunto de tener o no tener, es un asunto de actitud, sólo así el éxito se celebra, sea el propio o el de los demás.

“Mientras uno tenga la idea de que el éxito está en el resultado habrá desilusión y frustración”, dijo el psicólogo Wagner Eduarte.

Las personas se deben preguntar si nos sentimos exitosos. El éxito es un evento, pero ser exitoso es una actitud.

“Es un asunto de no echarse a morir, de seguir para adelante, el fracasado es el que se quedó en el pasado el que se queda pensando que pobrecito, que que lástima…”, continuó el invitado.

Si el éxito se coloca en cosas que se acaban, el sentimiento de fracaso fácilmente. Evitar las comparaciones, la lástima, la envidia son algunas de las actitudes que nos convierten en personas exitosas.

“Al final lo que te llena en la vida no es lo material”, concluyó el especialista.