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Invitado: Mauricio Corrales

Para muchos, tener una competencia es lo peor que le puede pasar. Hablan lo más mal que puedan de ella porque, a su entender, es su "enemigo".

Los competidores, o competidoras, son rivales, no enemigos. Y lejos de perjudicarnos, pueden ser los más beneficiosos porque nos hacen mejorar.

Mauricio Corrales, motivador, colaborador de Buen Día nos acompañó para conversar de lo bueno que es tener competencia.

“La gente que no le gusta la competencia es porque están huyendo de sí mismos”, inició Corrales.

A veces piensa que está dando todo porque es bueno, y no se hace un esfuerzo por ser mejor. Pero la competencia es necesaria para obligarse a salir de esa zona de confort.

Para descubrir el verdadero talento hace falta la competencia, ya que permite descubrir la capacidad y llevarlo al límite.

Según el motivador la competencia nos convierte en personas más amplias y en mejores seres humanos.

Generalmente la gente compite con otros, pero también hay competencias con sí mismo.  “Competir con uno mismo es matricularse en una carrera universitaria, iniciar una dieta, hacer ejercicio”, explicó Corrales.

Asimismo, en la vida debemos tener claro el terreno en el que estamos compitiendo o luchando contra una situación.

Muchas veces nuestros competidores no juegan limpiamente, lo importante es no dejar que estas situaciones nos afecten. Las personas que compiten con nosotros no deben verse como enemigos, sino con respeto y como oportunidades de crecimiento.