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Muerte de capo "El Chayo", una victoria agridulce para la imagen de México

El abatimiento del capo mexicano Nazario Moreno "El Chayo", a quien se había dado por muerto en 2010, es un éxito del gobierno de Enrique Peña Nieto...

AFP Agencia Hace 3/10/2014 5:13:00 PM

El abatimiento del capo mexicano Nazario Moreno "El Chayo", a quien se había dado por muerto en 2010, es un éxito del gobierno de Enrique Peña Nieto que saca a relucir las "mentiras mediáticas" del feroz combate antidrogas del expresidente Felipe Calderón, según analistas.

En diciembre de 2010, en la peor etapa de su lucha frontal contra el narcotráfico, el gobierno de Calderón (Partido Acción Nacional) anunció que "El Chayo" había muerto en unos fuertes enfrentamientos entre la policía federal y pistoleros de La Familia, el cártel que entonces lideraba el capo.

El gobierno nunca encontró el cadáver de Moreno pero argumentó que tenía en su poder "diversos elementos e información" con los que podía confirmar su muerte.

Tras meses de rumores que apuntaban a que "El Chayo" estaba vivo, el gobierno de Enrique Peña Nieto (Partido Revolucionario Institucional) anunció el domingo que militares encontraron y abatieron al narcotraficante en la región de Michoacán (oeste) y que, esta vez, contaban con un cadáver identificado al 100%.

Este caso demuestra que en la estrategia de Calderón "había ficción, que engañaba a la opinión pública", dijo a la AFP Raúl Benítez Manaut, experto en seguridad de la pública Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El erróneo anuncio de la muerte de un capo es "producto de la ineptitud (...) que deja muy mal parado" a ese gobierno, coincidió Javier Oliva, también investigador en seguridad.

La misma noche del domingo, Alejandro Poiré, el funcionario que dio el anuncio en diciembre de 2010, alegó en un comunicado que su información se basó en "los elementos informativos al alcance" y reconoció que éstos "no fueron lo suficientemente precisos".

De acuerdo con versiones periodísticas, entre esas "pruebas" estaban conversaciones telefónicas interceptadas a presuntos sicarios de La Familia que daban cuenta de la muerte de su líder.

Calderón, quien dejó la presidencia en noviembre de 2012, reaccionó el lunes con un escueto mensaje de Twitter en el que felicitó al gobierno de Peña Nieto por la operación y publicó un enlace al comunicado de Poiré.

- Una estrategia de "ficción" -
Calderón ha sido también cuestionado por otros escándalos ocurridos en el marco de la ofensiva militar que lanzó contra los cárteles en 2006 y que generó una ola de violencia en la que murieron más de 70.000 personas.

Las mayores operaciones de su gobierno contra la infiltración del crimen organizado en las instituciones fueron finalmente desechadas en los tribunales.

Entre ellas estuvo la detención de cinco altos mandos del Ejército, tres de ellos generales, encarcelados por recibir presuntamente sobornos del narcotráfico y que fueron exonerados por falta de pruebas.

Las víctimas acusaron al gobierno de Calderón de utilizar con fines políticos a la fiscalía y un juez llegó a pedir una investigación contra funcionarios de esa institución por una posible fabricación de pruebas.

Calderón justificó el despliegue del Ejército contra el narcotráfico -que incrementó las violaciones a los Derechos Humanos- como única solución para frenar el imparable avance de la corrupción y violencia generada por los cárteles y subrayó que logró la detención o abatimiento de una veintena de los capos del país.

Según Benítez Manaut, las "mentiras mediáticas" en la anterior presidencia incluso hicieron prosperar al narcotráfico y su violencia.

En el caso de la falsa muerte de Moreno, "el primer beneficiado de estar en el anonimato era él y siguió jugando a este juego", señaló este lunes Alfredo Castillo, comisionado del gobierno para pacificar Michoacán.

Tras la supuesta muerte de Moreno, La Familia dejó paso al cártel Los Caballeros Templarios, que siguió manteniendo el control de Michoacán siempre bajo el mismo mando de "El Chayo", según informó el gobierno el domingo.

- Mucho por hacer -
Al asumir la presidencia, Peña Nieto prometió regresar la "paz" a México pero mantuvo el despliegue militar contra el crimen organizado.

El actual gobierno ha asestado cuatro duros golpes a la cúpula de los principales cárteles. Apenas el pasado 22 de febrero, militares atraparon a Joaquín "El Chapo" Guzmán, líder del cártel de Sinaloa y considerado el narcotraficante más poderoso del mundo.

En 2013 fueron arrestados Mario Armando Ramírez Treviño, líder del cártel del Golfo, y Miguel Angel Treviño Morales, jefe de Los Zetas.

Sin embargo, analistas estiman que estos triunfos tienen un doble filo.
"El problema que tiene Peña Nieto es que es tanto el éxito, que tiene que continuar y tiene que verse en los resultados" opinó Benítez Manaut, quien señaló que se debe combatir también las redes de corrupción del narcotráfico en la política y sus finanzas.

Peña Nieto ha afirmado que en su primer año de presidencia hubo una sensible reducción de los homicidios pero algunos analistas creen que esta baja no fue "significativa" y que la inseguridad empeoró en algunas regiones como Michoacán.