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Muchas veces, expertos, libros y programas como el nuestro, han recomendado que, para ponerle ganas a algo, "hay que creérselo".

Pero como cada moneda tiene dos caras, hay que hilar más delgado, ¿cuál sería la diferencia entre creérsela y ser "un engañado"?.

Sobre los engañados, tenemos ejemplos de sobra.

Por ejemplo,  el conocido Johnny Bravo o si usted es de una generación más clásica, probablemente, entenderá qué es un engañado, si le recordamos las desventuras de un cariñoso seductor, quien aseguraba ser el azote de las lindas gatitas de todo el mundo.

Ahora sí, estamos listos para explorar esa delgada línea entre creérsela y ser un engañado.

Muchas veces, expertos, libros y programas como el nuestro, han recomendado que, para ponerle ganas a algo, "hay que creérselo".

Pero como cada moneda tiene dos caras, hay que hilar más delgado, ¿cuál sería la diferencia entre creérsela y ser "un engañado"?

Para hablar sobre este tema nos acompañó Mauricio Corrales. Usted puede  

Mauricio Corrales, es motivador y colaborar de Buen Día, nos acompaña en esta mañana para hablar sobre este tema, bienvenido mcrmotivacion@gmail.com.