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Se ha dicho tanto sobre su pasado, presente y futuro, que Michael Jordan debe estar más cansado por eso que por los minutos que pasó en cancha construyendo a un equipo campeón (6), pero es parte del precio por ser, para muchos, el mejor atleta de todos los tiempos.

Este lunes 'Air' cumple 51 años, una excusa camuflada en el calendario para repasar su carrera, ausencia y memorias.

Elegido por los Chicago Bulls como tercera selección general en el draft de 1984, Jordan llegó para cambiar no solo a la franquicia de la 'ciudad de los vientos', sino a la NBA por completo.

La fabricación de su primer anillo tardó 7 años, pero lejos de cruzarse de brazos los utilizó para crecer y mejorar sus puntos débiles, según Phil Jackson, el tiro y la defensa.

Actuaciones como los 63 puntos en el Boston Garden (1986) desataron las primeras frases que con el paso de los años Jordan acumularía como trofeos: "He visto a Dios disfrazado como un jugador de baloncesto", dijo Larry Bird.

Tras varias temporadas fracasando en su intento por vencer a los 'Bad Boys', los Detroit Pistons, Jordan y los Bulls lo lograron en 1991 para ir a la caza de su primer título.

Los Angeles Lakers de Magic Johnson (1991), Portland Trail Blazers de Clyde Drexler (1992) y Phoenix Suns de Charles Barkley (1993) fueron los actores secundarios en el primer 'three-peat'.

Luego llegó el primer retiro, bajo muchos rumores pero una sola explicación. "Cuando siento que perdí la motivación para jugar, es momento de hacerme a un lado del juego que tanto amo", declaró Jordan.

Regresó en 1995 para caer en playoffs frente a los Orlando Magic, pero eso solo sería el motor para lograr un segundo 'three-peat' en compañía de figuras como Scottie Pippen, Ron Harper, Dennis Rodman, entre otros.

Los Bulls volvieron a ocupar la cima de la liga tras vencer a los Seattle Supersonics (1996) y Utah Jazz (1997-1998) en tres finales consecutivas, siendo el MVP en cada una de ellas, escenario perfecto para un segundo retiro.

En 2001 anunció que regresaba nuevamente, pero con los Washington Wizards, con los que promedió 22,9 puntos, 5,2 rebotes y 1,42 robos por juego. Los Wizards no estuvieron ni cerca de igualar a los Bulls de los 90's, pero el público y la NBA agradecían poder mirar a Jordan una vez más.

Hoy en día, como administrativo de los Charlotte Bobcats (Hornets a partir de la próxima temporada), Jordan se pasa los días en la oficina, jugando golf o escuchando las interminables comparaciones con LeBron James y Kobe Bryant, a las cuales se limitó a decir: "En igualdad de condiciones, no creo que perdería con ninguno".

Su palmarés incluye, entre otros logros: 6 títulos NBA, 5 MVP (Jugador Más Valioso de la Temporada), 2 medallas de oro (Los Angeles 84', Barcelona 92'), 11 ocasiones miembro del 'Mejor Equipo de la NBA', anotó 40 puntos o más en 211 partidos y se 'inscribió' en la lista de máximos anotadores de la historia (32.292 puntos) solo por detrás de Kareem Abdul-Jabbar y Karl Malone.

El 11 de septiembre del 2009 Michael Jordan pasó a formar parte del Salón de la Fama, cerrando su discurso con la frase: "Al igual que los límites, los miedos generalmente son una ilusión".