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Buen Día compañeros, efectivamente en estos días tenemos una cartelera cargada de opciones y hoy trataré de comentar cada una de ellas. Empezamos con la intriga de espionaje "Jack Ryan: Código sombra".

El analista y agente de la CIA Jack Ryan, es un atractivo personaje del escritor Tom Clancy, que fue llevado al cine en distintas oportunidades, por actores como Alec Baldwin, Harrison Ford y Ben Affleck.

Ahora le toca al joven divo Chris Pine hacer de Jack Ryan en "Código sombra", una intriga de espionaje que no está basada en una novela de Clancy sino que reinventa el personaje de su creación. Todo gira alrededor de un complot internacional organizado por un magnate ruso quien pretende debilitar la economía estadounidense mediante un ataque terrorista.

El prestigioso cineasta inglés Kenneth Branagh se reserva para sí mismo el papel de villano, confeccionando un producto de rápido consumo que en cierta medida funciona aunque al final del día termina siendo más de lo mismo.

No hay nada nuevo en esta película, absolutamente nada que no hayamos visto antes -y con mejores resultados- en filmes anteriores de agentes secretos. De hecho, Ryan es como una versión gringa de James Bond: un exmarine, hijo ideológico de los atentados del 11 de setiembre; y lo que se respira aquí, es un aire patriotero y triunfalista que me pareció bastante discutible.

Como espectáculo repito, "Código sombra" es aceptable, sin llegar a brillar, ni por originalidad ni por calidad de ejecución. Calificación regular: un 6.

Seguimos con una comedia de animación que representó para mi una grata sorpresa: "La gran aventura Lego".

Confieso que no habría apostado ni un centavo en los posibles resultados artísticos de "La gran aventura LEGO". Es una cinta animada, basada en los conocidos juguetes daneses, y tiene obvios matices promocionales.

No pensé que iba a ir más allá de un simple pasatiempo familiar, tal vez bien hecho, entretenido pero nada más. En cambio, el producto final supera todas las expectativas, gracias a los recursos invertidos no solamente en los aspectos técnicos, sino también en la construcción narrativa, en otras palabras en el guion, que demuestra mucha creatividad.

El protagonista Emmet es un tipo ordinario, que descubre ser el elegido, una especie de figura mesiánica que debería salvar al universo de las fuerzas del mal. Parece una idea sencilla y poco original, poco más que una excusa para bromear con algunos íconos de la cultura popular, incluyendo superhéroes como Batman.

Pero además de estos aspectos ligeros, la película va armando un estimulante subtexto, una metáfora filosófica nada banal, Invita a tener fe y a confiar en uno mismo, pero lo hace con una fuerza que va más allá de las moralejas simplonas que acostumbramos encontrar en cintas de corte familiar.

Así que estamos ante una obra que goza de cierto peso argumental y que además es sumamente divertida y muy bien hecha, con algunas soluciones visuales realmente notables. Un rotundo ocho de mi parte para "La gran aventura Lego".

Por otra parte, la Sala Garbo exhibe en forma exclusiva la excelente producción chilena "No", que compitió para el premio Oscar como mejor película extranjera.

La producción chilena "No" es una de esas películas que aunque imperfectas resultan imprescindibles.

La trama está basada en hechos reales. En 1988, el dictador Augusto Pinochet, a causa de fuertes presiones extranjeras, aceptó realizar un plebiscito donde los ciudadanos de su país pudieran escoger si él seguiría o no en el poder.

Muchos pensaban que eran unas elecciones arregladas, pero se efectuaron en un marco de legalidad, dejando a la oposición un espacio de 15 minutos diarios en televisión para efectuar su campaña.

Un ejecutivo de publicidad, encarnado por el mexicano Gael García Bernal, tuvo una idea genial: en lugar de enfatizar los defectos de Pinochet y los horrores de su régimen, planeó una campaña positivista, llena de esperanza, bajo el lema "Chile: la alegría ya viene".

Fue un triunfo de la democracia y de los medios de comunicación, que la cinta ilustra con una actitud sobria y honesta, ganándose el corazón del público. La actuación poco expresiva de García Bernal es el talón de Aquiles de una historia relevante, que merece ser contada.

El director Pablo Larraín emplea una estética de baja definición, un recurso que a menudo se convierte en una distracción, pero a su manera funciona. Un 9 de calificación para "No".

Díganle sí a esta importante producción latinoamericana.

Por distintas razones habían quedado pendientes cuatro películas más por calificar. Aquí les tengo algunos mini comentarios de estas películas que siguen en nuestra cartelera.

Alcanza niveles risibles de ineptitud la película "Yo Frankenstein", que revive un personaje legendario y lo convierte en un superhéroe metido en una batalla entre razas demoniacas.

Con su parecido a la saga de "Inframundo", es una copia de una copia de una copia... que merece un 1 de calificación: ¡Clásico de lo Peor!

Por su lado, "La masacre de Texas: Herencia maldita" pretende continuar un clásico de terror de 1974...pero lo que hace es profanar su recuerdo en la memoria cinéfila. 

Un escuálido carrusel de sadismo gratuito y atrocidades. Otro 1 perfecto. Otra seria candidata al Marito de Oro a la peor película del año.

Tremenda decepción me llevé con "Una familia peligrosa" (Malavita), una comedia mafiosa dirigida por Luc Besson, e interpretada por un gran elenco, encabezado por Robert De Niro y Michelle Pfeiffer.

La sátira del género gansteril es bastante floja y el tono generalmente lúdico de la cinta choca bruscamente con el desenlace serio y violento. Calificación: 5.

En cambio, cabe recomendar "Philomena", cinta inglesa sostenida en una actuación inmensa de Judi Dench.

Ella es una mujer anciana en busca del hijo que le fue arrebatado por monjas católicas en su época de juventud. Entre la denuncia y el sentimiento, una película para recordar.

En este día dedicado al amor y a la amistad, el espacio del Estreno de la semana es para la única película romántica actualmente en cartelera: "Un cuento de invierno".

Basada en una novela de Mark Helprin, "Un cuento de invierno" es sin duda la opción más romántica actualmente en cartelera.

Colin Farrell es un inmigrante irlandés de orígenes humildes quien termina formando parte de una banda de ladrones cuyo jefe es Russell Crowe.

Durante un atraco el hombre se enamora de una bella dama y ese sentimiento resulta ser tan fuerte que rompe las barreras del tiempo y del espacio.

No se pierdan "Un cuento de invierno" en su cine favorito: yo la comentaré el próximo viernes, aquí en Buen Día. Para terminar, los invito cordialmente a seguirme en mi página de Facebook: Buen cine con Mario Giacomelli.