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Costa Rica es el principal exportador de piña fresca en el mundo, ocupando de forma estimada el 3% de las tierras cultivables según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), pero este gran auge internacional del cultivo tiene su lado oscuro según ambientalistas.

Teletica.com habló con representantes en defensa del ambiente para conocer cuáles son sus principales inquietudes; temas como expansión del cultivo, erosión del suelo, manejo de los desechos y el uso y abuso de plagas, son algunos de los problema que desde el 2007 la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (Canapep), el gobierno y el sector ambiental no logran solucionar.

Según Erlinda Quesada, Regidora de Guácimo, la expansión piñera es un aspecto que preocupa fuertemente porque trae consigo el acaparamiento de tierra más la contaminación de tóxicos en la zona. “A nivel cantonal tenemos como objetivo renovar la propuesta de la protección de la parte Sur, para evitar que se sigan desarrollando sembradíos, ya que tuvimos un problema con dos empresas que se metieron en la zona acuífera”.

Según informa Canapep, el país cuenta con 43 mil hectáreas de piña, hace 2 años era 45 mil por lo que claramente hubo 200mil que se dejaron de sembrar; no pudieron continuar por inviabilidad financiera.

Por su parte, Jorge Lobo, profesor de la Escuela de Biología de la Universidad de Costa Rica, considera que se debe cambiar la tecnología del uso de los plaguicidas contra las malezas ya que se están abusando.

Mauricio Álvarez, presidente de la Federación Ecologista Costarricense (Fecon), dice que ellos han insistió hasta el límite con la expansión del cultivo, además se han hecho estudios donde muchas especies como los osos perezosos o caimanes han salido contaminados.

El control de la plaga de Mosca Stomoxys Calcitrans -que ataca al ganado- , se produce por un mal manejo de los desechos. “Hay muchas opciones para el manejo de desechos pero implica mucha inversión para los piñeros, por esa razón solo entierran o queman los desechos aplicando Paraquat. No se sabe que es peor, si el uso del químico o el problema de la mosca”, comentó Álvarez.

“Consideramos que el enriquecimiento empresarial no puede estar por encima de los bienes comunes, la salud y la naturaleza”, expuso Bloque Verde en sus redes sociales.

“Toda finca cuenta con un protocolo”, así lo aseguró Cristian Herrera, Presidente de Canapep.

“El estudio de caimanes no tienen ningún ingrediente activo que se use en piña, sino más bien en el sector bananero. En ese estudio se encontraron moléculas que desde hace 15 años no se usan en Costa Rica”, explicó el presidente.

En cuanto a la expansión, el jerarca dijo: “no podemos seguir pensando que un pequeño agricultor con una parcelita de 3 o 5 hectáreas va a sobrevivir de ese terreno, hay que generar opciones para que un agricultor pueda subsistir”.

Por otro lado, muchos consideran que implementar el cultivo orgánico sería la mejor alternativa para un manejo ambiental más sostenible, pero en el 2007 se produjo piña orgánica y nadie la compró por ser más cara, hubo que venderla más barata. “No existe un mercado que compre lo que cuesta producir ese tipo de cultivo”, explicó Herrera.

Los ambientalista hacen un llamado al “consumo consciente”nacional e internacional sobre el futuro de las comunidades afectadas por el cultivo de piña, que según ellos, solo beneficia al sector agroexportador pero no a las comunidades locales que luchan por la agroecología.