Última Hora

Es de suma importancia que todos los niños aprendan a nadar, incluso es algo que les puede llegar a salvar la vida.

Sin embargo muchos niños llegan a tenerle temor al agua por errores que comenten los padres de familia a la hora de enfrentarlos a la piscina o al mar.

No los cometa usted con sus hijos. Padres hacen traumante algo que debería ser natural y divertido.

Hay dos extremos negativos, el primero es el padre que sin importar si el niño está listo o no, lo fuerza para que entre al agua.

El otro más bien es cuando el niño quiere, pero los padres lo sobreprotegen, y proyectan sus propios temores.

Cuando apenas inician, no es el momento de enseñarles técnicas, déjelos que disfruten.

Respete el ritmo del niño, no lo fuerce, no lo asusto,  simplemente juegue con él y mantenga la supervisión en todo momento.