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Para no ir a la biblioteca, muchos ponemos como excusa que no hay sitio para parquear o que los buses tardan mucho.

Para este hombre, sin embargo, ir a la biblioteca es toda una aventura. Elías Zeledón vive en una casa en picada que fue haciendo a lo largo de tres décadas de matrimonio, en un terrenito que le cedió su suegro.

Ahí comparte con su esposa de siempre, Rosemary Umaña, y una hija que padece de un daño cerebral  profundo. Los otros hijos, que se criaron aquí, ya no viven con sus padres.

Con su enfermedad a cuestas, salir de su casa es toda una aventura. Tiene que subir por una estrecha acera hasta el vehículo de un amigo que le hace el servicio y que siempre lo espera con paciencia.

Ya en el centro de San José la historia se repite. Salir de su carro, sentarse en su silla de ruedas, subir por la rampa.

En la biblioteca donde él trabajó en el pasado lo tratan como un cliente preferencial. Ahí Elías se sienta en una butaca y pide el material que necesita.

Se trata mayoritariamente de periódicos y revistas. Después de muchas horas de lectura, fotografía con su camarita aquellas páginas que le interesan.

Elías tiene un daño severo en su brazo derecho, por eso que ya no podría ni copiar a mano ni en máquina de escribir. Ahora introduce en su computador la fotografía tomada en la biblioteca, la cual aparece en la mitad superior de la pantalla. En la mitad inferior, Elías va copiando el texto con una sola mano, la izquierda, palabra por palabra, línea por línea. Así prepara sus libros.

El año pasado publicó tres gruesos volúmenes: las "Reminiscencias de San José", con la Editorial Costa Rica; las "Biografías Costarricenses", con la Universidad Nacional, y "El santoral costarricense: fiestas y tradiciones", con la Universidad de Costa Rica.

La UNED ya tiene en prensa el primero de los diez tomos de la colección de la obra de Cleto González Víquez, así como la reedición del primer volumen de "Viajeros por Costa Rica".

Están a la espera 14 libros sobre los cantones y provincias de Costa Rica.

Elías Zeledón creció en la década de los cincuentas en la Moravia rural de entonces, aprendió a leer en el hogar y posteriormente hizo su primaria, y dos años de secundaria en instituciones públicas.

Más tarde combinó en imprentas y con los estudios de bibliotecología, carrera que lo llevó a convertirse en un empleado de la Biblioteca Nacional.

Hace pocos años murió su amigo y maestro, Luis Ferrero, escritor, compilador y editor como él.

Ferrero llegó a publicar en vida alrededor de 120 libros sobre los más diversos temas. Elías Zeledón es más selectivo. Él se concentra en la historia y sus documentos. Pero después de Ferrero, ningún autor puede exhibir tanta obra publicada.

Pero en su modestia y en silencio, él sigue allí, en su humilde vivienda, con una disciplina casi obsesiva, preparando su próximo libro.