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La UE recomienda pruebas de ADN para los productos cárnicos

La Unión Europea (UE) recomendó a sus miembros realizar pruebas de ADN en los platos preparados con carne y se comprometió a "encontrar al responsable" del fraude revelado por el hallazgo de carne

Hace 3/18/2013 10:49:00 AM

La Unión Europea (UE) recomendó a sus miembros realizar pruebas de ADN en los platos preparados con carne y se comprometió a "encontrar al responsable" del fraude revelado por el hallazgo de carne de caballo en platos preparados, como lasañas o hamburguesas, que se comercializaban como carne vacuna.

"Recomendamos a todos los estados miembros hacer pruebas [de ADN] en los platos preparados con carne en todos los Estados miembros", señaló el comisario de Salud y Consumo, Tonio Borg, tras una conferencia entre ministros europeos.

Las pruebas serían cofinanciadas por la UE, precisó.
"Estamos ante un fraude" de alguien que modificó las etiquetas de platos precocinados, denunció el ministro de Agricultura irlandés, Simon Coveney, cuyo país ejerce la presidencia semestral de la UE.

"Esta es una reunión para que emprendamos una acción coordinada. Debemos encontrar al responsable", añadió.

Bruselas convocó la reunión entre los países afectados (Francia, Reino Unido, Luxemburgo, Suecia, Rumanía y Polonia) además de Irlanda, ante el impacto que ha tenido el fraude.

En Alemania también hay sospechas de que un proveedor del Estado federado de Renania del Norte-Westfalia, el más poblado del país, recibió productos de lasaña precocinada con carne de caballo.

El presidente francés, François Hollande, afirmó que el caso era "grave" y se felicitó por la decisión de los ministros de tomar cartas en el asunto.

Cada vez más presionada, la Comisión Europea considera la posibilidad de hacer obligatoria la mención sobre el lugar de origen de la carne en las comidas elaboradas.

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario y responsable de Industria, Antonio Tajani, destacó que con esta propuesta se busca "armonizar" las normas sobre calidad y seguridad de los productos.

De aprobarse, se aplicará para todo el mundo y por igual a "todas las marcas europeas y extracomunitarias", precisó.

Desde el escándalo de la "vaca loca", la carne bovina fresca debe mencionar su origen. No es el caso de los productos elaborados con carne, que tienen sólo la obligación de mencionar el tipo de carne utilizada.

Ante la envergadura del escándalo, la Comisión Europea se defendió de las crecientes acusaciones de "lagunas" en seguridad alimentaria.

Se trata de un problema de "fraude" en el etiquetado del producto, insistió Borg.
"Que esta carne haya cruzado varios países significa que algunos han incumplido la ley o simplemente cometieron un fraude".

"Sería injusto e inapropiado para la UE convertir este caso en un asunto de seguridad alimentaria sin tener pruebas", advirtió Borg.

"No se trata de una falta de legislación, es que esta no se ha cumplido. La ley es muy clara, si hay carne de caballo en la lasaña, esto debe estar incluido en la etiqueta", dijo.
El comisario subrayó que, de momento, "no hay ningún indicio" de que se esté ante un problema de salud pública.

Bruselas ha aclarado que actuaría sólo ante una alerta sanitaria, como pasó con la epidemia en 2011 de la bacteria E. coli, que causó más de 4.000 contagios y unos 50 muertos.
Pero si no hay riesgo sanitario la competencia recae en los Estados miembros.

De momento las pesquisas en varios países no han aclarado dónde se habría cometido el engaño.
La reunión se celebró un día después de que las autoridades británicas llevaran a cabo registros en dos plantas cárnicas del Reino Unido sospechosas de haber utilizado carne de caballo presentada como bovina en kebabs y hamburguesas, anunció la agencia de seguridad alimentaria (FSA).

La FSA precisó en un comunicado que suspendió las operaciones en estas dos plantas, un matadero en West Yorkshire (norte de Inglaterra) y una fábrica de tratamiento en Gales, en las que requisó toda la carne.

Las autoridades del Reino Unido -donde los caballos son muy respetados y el consumo de su carne es un tabú- creen que el matadero inglés suministraba carcasas de caballo a la planta de tratamiento galesa.

Estas fueron las primeras redadas anunciadas por las autoridades desde que en enero estalló el escándalo, antes de que se extendiera a otros países de Europa.

La carne, de origen rumano, había transitado por un distribuidor holandés, luego por uno chipriota, antes de llegar a un proveedor francés, Spanghero, para después ser dirigida hacia la empresa francesa Comigel, especializada en platos congelados, y finalmente redistribuida en platos preparados del grupo agroalimentario sueco Findus y diversos distribuidores.

Desde entonces, Francia, Suecia y Holanda también han retirado productos congelados cocinados a base de carne de vacuno.

Rumanía ha negado tajantemente las acusaciones de que "el fraude" se haya cometido en su territorio.