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Obama acumula reveses que alimentan crisis de popularidad

Las malas noticias se acumulan para Barack Obama: el caótico inicio de la reforma sanitaria y el escándalo del espionaje afectan su imagen política y su popularidad...

AFP Agencia Hace 10/31/2013 12:59:00 PM

Las malas noticias se acumulan para Barack Obama: el caótico inicio de la reforma sanitaria y el escándalo del espionaje afectan su imagen política y su popularidad, erosionada por la percepción de que no está al tanto de los problemas.

"El año que está terminando ha sido difícil", comentó sobriamente este miércoles de noche el presidente cerca de Boston (Massachusetts, noreste), haciendo referencia ante donantes del Partido Demócrata a su "enorme frustración" por "la obstrucción" de los republicanos, mayoritarios en la Cámara de Representantes, ante casi todas sus iniciativas legislativas. Su enfrentamiento culminó a principios de octubre con una parálisis de varios organismos del Estado federal durante más de dos semanas.

A pocos días del primer aniversario de su reelección ante el republicano Mitt Romney, el presidente demócrata no ha logrado ningún éxito legislativo, ya sea en materia de inmigración, de limitación de la tenencia de armas de fuego, ni en sus prioridades presupuestarias ni en la lucha contra el cambio climático.

Y el principal logro de su primer mandato, la reforma del sistema de salud, recibió un duro golpe con el desastroso lanzamiento a principios de octubre del sitio de internet en el que los beneficiarios debían informarse e inscribirse.

El presidente afirmó el miércoles que "no estaba contento" con esos errores, y prometió hacer todo lo posible para que pronto no sean más que un mal recuerdo. Puso como ejemplo la reforma de seguro médico promulgada en 2006 en Massachusetts por el entonces gobernador... Mitt Romney.

Tras haber afirmado durante cuatro años que los estadounidenses que quisieran conservar su seguro de salud podrían hacerlo, reconoció por primera vez que algunos podrían pagar más que en la actualidad, una crítica permanente de los republicanos.

El mes de octubre también ha sido muy difícil para Obama en el escenario internacional: el escándalo de la interceptación de comunicaciones por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) en el exterior tomó una amplitud sin precedentes, en particular con las revelaciones sobre el espionaje de las comunicaciones de la canciller alemana, Angela Merkel.

Popularidad en caída
Frente a la ira de los aliados europeos de Estados Unidos y cuando las fugas informativas en la prensa indican que Obama no sabía que tales escuchas tenían lugar, el presidente se negó a hablar del tema invocando la seguridad nacional.

"Hay dos peligros principales: la idea de que el presidente parece no decir la verdad, o que parece no estar al tanto" de las cosas, opina William Galston, un exasesor de Obama, actualmente en el instituto Brookings.

"Ya existe la idea de que el presidente está aislado de los mecanismos de su propia administración", agrega, cuando el martes The New York Times titulaba con un Barack Obama "espectador" de los escándalos en curso.

Según Julian Zelizer, profesor de historia en la universidad de Princeton, los dos casos ponen en cuestión un asunto crucial para un dirigente: la confianza que le otorgan sus administrados y sus socios en el ámbito internacional.

"Si da la impresión de que no controla sus propios programas, que no sabe lo que ocurre con los grandes temas, como el espionaje a dirigentes de primera línea o su reforma de la salud, su reputación se erosiona, al igual que la imagen de los programas que promueve", explica Zelizer a la AFP.

De hecho, la confianza en Obama cayó a 42%, según un sondeo difundido el miércoles de noche por The Wall Street Journal, un porcentaje que nunca fue tan bajo, ni siquiera en el peor momento de la crisis económica a principios de su primer mandato.

Los republicanos en el Congreso siguen siendo el centro del rompecabezas político de Obama, señala Zelizer. "Históricamente, los presidentes estadounidenses se enteran del poder del Congreso (...). Los que no se enteran, son los que lo sufren. Y podría defenderse la idea de que durante estos dos últimos años (Obama) ha sufrido al Congreso", agrega.

El miércoles de noche Obama dio a entender que el bloqueo se mantendría al menos hasta las legislativas de mitad de mandato, dentro de un año, y dijo que esperaba "aplicar nuestro programa" si los demócratas recuperaban el control de la cámara baja en esos comicios de noviembre de 2014. "Si eso ocurre, ya será muy tarde para aprobar ciertas cosas", advierte Zelizer.