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En las últimas horas vimos como a falta de espacio, el área de emergencias del Hospital Nacional de Niños se convirtió en sala permanente para atender a los bebés en condición delicada por infecciones respiratorias.

Este es tan solo un ejemplo de la necesidad de ampliar las instalaciones de este centro médico.

Pero, ¿por qué 50 años después de construido el Hospital de Niños, no se han hecho nuevas instalaciones? La respuesta lo sorprenderá.

Empecemos por ver estas fotos de la maqueta que se presentaron a la prensa en el 2007. Según lo que dijeron las autoridades, los medios de comunicación divulgaron que se construiría la Torre de la Esperanza, un edificio anexo al centro médico, que vendría a solucionar los problemas de sobrepoblación que enfrenta el hospital infantil.

Pero seis años después, aunque hay dinero para construirla, la Torre de la Esperanza existe solo en el papel. Mientras tanto, 5.000 niños esperan por una cirugía en este centro médico.

Para la Fundación Pro Hospital de Niños, este proyecto no ha sido prioritario para las autoridades de la Caja Costarricense del Seguro Social.

Lo cierto es que pareciera que la burocracia es la enfermedad viral que se ha adueñado de este proyecto.

El convenio de construcción se firmó en el 2007. En el 2009 el Congreso aprobó la fuente de ingresos, es decir, trasladar un 0,78% de los recursos de Fondo de Desarrollo y Asignaciones Familiares.

En el 2011 se firmó un fideicomiso entre el Banco Nacional y la Asociación Pro Hospital de Niños para ejecutar el proyecto. Luego, el contrato empieza a ir y venir entre la Caja , la Contraloría y la fundación.

El 13 de junio de este año, la Contraloría lo devolvió a la Caja, el 18 de septiembre esa institución aprueba una matriz de riesgo, lo envía a la asociación, y ésta lo devuelve el 19 de septiembre a la Caja para que sea firmado.

En tanto, para financiar el proyecto hay disponibles 23 millones de dólares.

Mientras las instituciones se pasan la bola entre sí, las actuales autoridades de la CCSS aseguran que han acelerado y cambiado el proyecto, pues el original era demasiado complejo. Es decir, en Costa Rica las cosas se plantean en complicado, aunque lo que esté esperando al otro lado de toda esa burocracia, sea la salud de pequeños.