Última Hora

Antes de salir del país hacia México Óscar Ramírez habló de un sueño y ese sueño se hizo realidad. El “Macho” quería su “aztecazo” y hoy puede rajar con él.

En una noche para el recuerdo de los alajuelenses, un equipo manudo ordenado, disciplinado y luchador entregó vencido al campeón mexicano, a la base de la selección azteca en su fortaleza, un estadio Azteca que ya no asusta.

De paso los alajuelenses se clasifican a la siguiente fase de una Liga de Campeones de Concacaf.

Durante el primer tiempo las acciones parecieron equilibradas, sin embargo la Liga tuvo más opciones claras y utilizando los costados sembró peligro en el área americanista.

Hacia le final de la primer etapa un encontronazo que protagonizó Jerry Palacios con un jugador del América terminó en amago de pelea y dos tarjetas amarillas para los manudos, una para el hondureño y otra para Álvaro Sánchez.

El segundo tiempo inició con mayor iniciativa por parte del América, pero el mayor dominio del balón no tuvo mayor efecto. Fue al minuto nueve cuando se rompió el cero a cero.

Jerry Palacios recibió en el área un balón de Ariel Soto para vencer al guardameta Muñoz del América.

A partir del minuto nueve y el gol, Liga Deportiva Alajuelense comenzó a jugar con la desesperación local que necesitaba una victoria para pasar a la siguiente ronda de la Liga de Campeones de Concacaf.

Si bien el balón fue mexicano en la mayoría de las acciones, el dominio fue infructuoso. Ni los centros ni los balones filtrados sirvieron para llegar al empate. La solidez de Patrick Pembeton en el arco dio confianza a los alajuelenses que con un juego inteligente arrodilló a los mexicanos.

En la noche del 22 de octubre el mejor jugador de la Liga fue el equipo, un conjunto ordenado, disciplinado y seguro en defensa que acabó con un América que como base de la “nueva” selección mexicana reafirma el mal momento del fútbol azteca.

El macho cumplió su promesa, hizo realidad su sueño y hoy puede hablar del “aztecazo” manudo.