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Leonardo Patterson se sentó el pasado 10 de octubre en el banquillo de los acusados. Este costarricense radicado en Europa desde hace varios años, exdiplomático y perseguido por tráfico ilegal de piezas precolombinas debió enfrentar a las autoridades del juzgado penal número 2 de Santiago de Compostela en España, acusado del delito de contrabando por la exportación ilegal de casi 1400 piezas de supuesto arte precolombino hacia Munich, Alemania en 2008.

Este hombre originario de Cahuita cayó detenido en el Aeropuerto de Barajas en Madrid el 28 de marzo anterior.

El supuesto contrabando del que se acusa a Patterson se remonta a 1996, cuando montó en Santiago de Compostela, España la exposición “El espíritu de la América Prehispánica” con casi mil piezas de arte precolombino procedente de países como México, Perú, Guatemala y Costa Rica.

Estas obras permanecieron más de 10 años guardadas en una bodega de un almacén en España hasta que Patterson intentó ingresarlas a territorio alemán y fueron retenidas por las autoridades de ese país.

Según la versión digital del diario de Santiago, en la audiencia celebrada el pasado 10 de octubre, Patterson argumentó no sabía que requería permiso para sacar las piezas de España y que entendía que esas gestiones correspondían al gobierno gallego. En su declaración el limonense agregó que había confiado a dos costarricenses el traslado de las piezas desconociendo que requería autorización y que el traslado lo hizo pues él vivía en Alemania y los dueños de las piezas las estaban solicitando.

Pocas semanas después de que las piezas fueran decomisadas por las autoridades alemanas en 2008 Patterson accedió a conversar solo en audio y negó que la colección fuera suya.

Patterson ahora asegura que ese año debió hacer un crédito sobre un propiedad suya en Montecarlo para pagar el almacenamiento de 10 años en Compostela y poder llevar las piezas a Alemania, por ese acto, por sacarlas sin permiso es que la fiscalía española pide que se le dicte a Leonardo Patterson una pena de 2 años de prisión y pago de una multa por 60 millones de euros, más de 40 mil millones de colones