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La economía se mueve a un ritmo aletargado y por momentos muchos señalan retrocesos en algunas variables, una de ellas y dentro de las más importantes, es la del desempleo. Sin embargo, no se tiene certeza de cuál es la cantidad de personas que no tienen un trabajo en Costa Rica.

Según Olman Segura, ministro de Trabajo, esta cifra se ubica en 231 mil personas. Mientras que el economista de la Universidad Nacional, Henry Mora, asegura que esa cantidad es por mucho superior: 500 mil personas que están en busca de trabajo.

Para conocer los datos, eso sí, se deben tomar en cuenta al menos tres variables. El desempleo abierto, que son las personas desempleadas que están en busca de trabajo; el desempleo ampliado, cuando las personas están desempleadas y algún factor les impide buscar uno. Y finalmente, el subempleo; es decir, quienes laboran en tiempo parcial pero quieren hacerlo en tiempo completo.

Según los datos que facilitó Mora, sumando todos estos factores, no hay otro resultado más que ese, medio de millón de desempleados. “Me parece exagerado”, consideró Segura ante tal afirmación.

El ministro afirma que los 231 mil se han estudiado desde el 2012, así se puede saber que existió un aumento entre el 2008 y 2009 debido a la crisis económica, aunque existe ahora una mayor ocupación. Estas cifras, asegura, son las aceptadas internacionalmente por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“Cuando hablamos de mercado del trabajo, no podemos decir que está grave; al desempleo abierto se suman otras tasas; la ocupación ha subido de 50 a 56 por ciento”, subrayó el jerarca de Trabajo.

Sin embargo, el economista adversa esas afirmaciones, pues sostiene que “el desempleo ha venido creciendo, y después del 2008 los nuevos son empleos en muy gran cantidad de baja calidad”.

Es “altamente probable” que tengamos la tasa de desempleo más alta de la historia, apuntó, aunque sin certeza, pero considera un hecho que “la tasa de 10,3 por ciento es la más alta de los últimos 20 años”.

La pobreza, la inmigración y la falta de regulación en la cantidad de graduados en ciertas profesiones, surgen además como elementos que se relacionarían con la problemática. Para Segura, el segundo realmente influye. Para Mora, no tanto.