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En busca del cantón con más habitantes sin trabajo llegamos a Guanacaste. Esta bella provincia ocupa el primer lugar en desempleo. En el segundo, le sigue muy de cerca Limón, en el tercero Puntarenas, en el cuarto Cartago, en el quinto Alajuela, San José en el sexto, y en el séptimo Heredia.

Es decir, aunque en Guanacaste sobresale la riqueza de los grandes desarrollos inmobiliarios, de los yates y los dólares que dejan los turistas, lo cierto es que la pampa alberga los cinco cantones con más desempleo del país.

Según datos de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional, al menos 40.000 personas no consiguen un empleo fijo. La riqueza que llegó compró terrenos, y generó mucho empleo, pero muchos de los trabajos no están en manos de guanacastecos, si no de extranjeros o gente del área metropolitana.

Por ejemplo, en Liberia, el basurero se ha convertido en la fuente de ingresos de un grupo de familias.

Sin embargo, de Liberia nos fuimos a Carrillo, pues este es el cantón con mayor desempleo en Guanacaste.

La cabecera del cantón es Filadelfia, y apenas estábamos llegando cuando encontramos a Efrén Flores. Un hombre de 27 años que ante la dificultad para encontrar trabajo, recorre el pueblo en bicicleta vendiendo piñas y elotes por las casas.

A pocos kilómetros de Efrén, Sebastián Martínez, cuida su trabajo de limpieza de calles, como su mayor tesoro. Él dice que mucha gente está deseando estar en su lugar, por lo que no suelta su sustento por nada del mundo.

Ahí mismo, pero dentro de la municipalidad, los currículos de personas que buscan trabajo se acumulan en cajas. Sin embargo, pasan semanas, meses y hasta años sin que un posible empleador llegué por ellas.

Según los expertos, el desarrollo, es un tema de educación, así que nos fuimos al colegio técnico para ver qué aprenden los estudiantes en carrillo.

El Colegio Técnico Profesional de Carrillo es agropecuario. Paradójicamente ahí hay soluciones y causas para el desempleo. Hoy vamos a ver las causas. Los jóvenes aprenden a criar cerdos, conejos, y pollos, también siembran caña y maíz.

Además aprenden a preparar alimentos como helados, omelettes y cocteles para hotelería. Reciben varias horas de inglés y computación por semana, pero un estudio reciente de CINDE señala que en Guanacaste el nivel de inglés es deficiente.

Pero dejemos por un momento el cantón con mayor desempleo del país, y vayamos a visitar el que tiene la mayor tasa de ocupación.

Estamos ahora en Santa Ana, en la provincia de San José. Este es el cantón que registra la mayor cantidad de habitantes ocupados, se podría decir literalmente que es el lugar donde hay menos desempleados, por alguna razón los santaneños son los que tienen más oportunidad para conseguir empleo dentro o fuera del cantón.

Al igual que en Carrillo, nos fuimos al colegio técnico para ver que aprenden los estudiantes. Ahí no hay clases para aprender a criar cerdos o pollos, en su lugar, el énfasis está en el inglés.

Hay estudiantes que reciben 12 horas por semana, el resultado es que un promedio de 25 de ellos son certificados como bilingües cada año.

Ahí también los estudiantes se gradúan con niveles técnicos en informática, ejecutivos de centros de servicio o contabilidad.

Como si fuera poca la preparación que reciben esos muchachos para buscar un trabajo, el colegio tiene contratada a una funcionaria que se encarga exclusivamente de ayudarles a ubicarse.

Volvamos ahora a Carrillo. No es que el aprendizaje agropecuario esté equivocado, el problema es que pareciera que el Estado tiene un doble discurso, por un lado da un impulso a estos jóvenes para que puedan ser productores, pero por el otro, para ellos es casi imposible convertirse en empresarios agropecuarios.