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Colegio de Ingenieros asegura que la restricción vehicular no cumple su objetivo

Según Olman Vargas, el trabajo de los oficiales de Tránsito no es efectivo, y aunque se descongestiona el centro de San José, colapsan los alrededores.

Daniel Quesada Hace 9/20/2013 10:32:00 AM

El debate sobre la efectividad de la restricción vehicular, como medida para disminuir la cantidad de vehículos que ingresa al casco central, volvió a tomar fuerza en la última semana, cuando se planteó la posibilidad de aplicarla dos veces a la semana.

Mientras el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) ve en ella la tabla de salvación para quitar el calificativo de “caos” a la dinámica vial en el Área Metropolitana, entes como el Colegio de Ingenieros dudan de las bondades de esta modalidad.

Y es que la parte más delgada del hilo se presenta en el trabajo de los oficiales de la Policía de Tránsito. Estos, según el sentir popular, no son suficientes ni están eficazmente alertas para controlar de manera estricta los dígitos finales en las placas de los automotores.

Así las cosas, la siguiente opción es acudir a los números propios del Tránsito y relacionados con la cantidad de infracciones que este cuerpo policial genera anualmente, diariamente e incluso por cada hora en que la restricción se encuentra habilitada.

Partes vs hora

Según datos del departamento de Tecnología de la Información del Consejo Nacional de Vialidad (COSEVI), del 1 de enero al 17 de setiembre del 2013, los oficiales han hecho 11.358 partes por irrespeto a la restricción vehicular.

Esto quiere decir que, en los 184 días hábiles correspondientes a ese período, cada día se han confeccionado 62 partes por este concepto. Este total de infracciones debe dividirse entre las horas de restricción.

De 6 de la mañana a 7 de la noche existen 13 horas, lo que quiere decir que la Policía de Tránsito ha multado a cinco personas cada hora, en lo que llevamos del presente año.

La cifra, en comparación con la cantidad de vehículos que circulan por el casco central de San José, resulta pequeña, pues se calcula que al centro de la capital ingresan por día unos 400 mil vehículos.

Solución sin efecto

El Director del Colegio de Ingenieros y Arquitectos, Olman Vargas, recordó el origen de la restricción vehicular, el cual tuvo su raíz en la búsqueda de la disminución de la factura petrolera, en primera instancia, y en segundo lugar, para disminuir la cantidad de vehículos en San José.

Vargas asegura que el primer objetivo no se cumplió, pues lejos de disminuir, el consumo de derivados del petróleo aumentó. “La gente no dejó de usar el carro. Ahora lo usan de dos maneras: respetando la restricción pero con recorridos más largos, o entrando al anillo, la gente se la juega”, explicó.

“La otra justificación era disminuir la congestión en el centro de San José, eso sí ha funcionado mejor; hay un porcentaje que la respeta, pero congestiona las afueras de San José”, continuó.

Para el experto, una de las razones es simple: “El Tránsito no es efectivo en aplicarla (la restricción). No necesitan a los oficiales haciendo partes, no ganan nada haciendo partes, más que generar presas y mortificar más a la gente, esto no agiliza el tránsito”, consideró.

Vargas asegura que la solución más bien se encuentra en “tirar” los oficiales a las calles, para descongestionar punto estratégicos como intersecciones y rotondas. Si no se tienen las vías limpias, “van a pasar cosas feas”, asevera, pues “aumenta el nivel de violencia y estrés con más restricciones; la gente está brava, molesta”, consideró.

El jerarca de este colegio profesional destacó un fenómeno que ocurre en los últimos días. “Pasa una cosa muy extraña, en algunos momentos algunos lugares están totalmente vacíos y otros congestionados. Esto es porque los flujos no están bien distribuidos, y los concentramos en sectores que no tienen capacidad”.