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El patrimonio intangible, es la declaratoria que se les otorga a ciertas manifestaciones culturales.

Hace unos días, les contamos que el calipso limonense obtuvo este título.

Hoy, queremos compartir con usted la alegría de que la cerámica de las zonas de Guaitil, San Vicente y Las Pozas allá en la Península de Nicoya, también se reconoció como patrimonio inmaterial o intangible.

De Guaitil a San Vicente. Esta canción de la compositora Guadalupe Urbina, nos introduce para destacar la buena noticia de que la cerámica confeccionada en estas zonas, también es patrimonio intangible.

Eso es lo positivo de la declaratoria. Aceptar que esta y muchas otras tradiciones indígenas, son parte de nuestra identidad.

Aunque son piezas que podemos ver y tocar, lo que se rescata y declara este arte como patrimonio inmaterial, es la técnica y conocimiento en sí, para fabricar la cerámica.

El proceso es duro. Los habitantes de Guaitil, San Vicente o La Pozas, deben sacar en bruto la piedra para luego convertirla en arena, humedecerla lo suficiente y comenzar con sus creaciones.

Los tintes son naturales, los llaman curiol y éstos son los colores, también originarios de la zona.

Las piezas, aquí en San José, se comercializan de forma directa con los indígenas, en el establecimiento Cheton Moren. Ese espacio se asignó con el fin de que por medio de las ventas, se conserven esta y otras tradiciones.

Somos mestizos, lo que indica que orgullosamente un pedacito indígena habita dentro de nosotros. Algo muy importante de recordar en este mes patrio.