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La solución para el hundimiento de la ruta de circunvalación no es el único debate que el frágil sistema vial nacional ha abierto en las últimas dos semanas. La doble restricción vehicular ahora se convierte en la duda de muchos y la molestia de otros.

El MOPT propone tener dos días de restricción mientras se repara el hundimiento, mientras que el Colegio de Ingenieros y Arquitectos afirma que, por el contrario, la solución es eliminar esta medida restrictiva.

Olman Vargas, del Colegio de Ingenieros, afirman que “la restricción hace que las vías alternas colapsen”, por lo que “no es momento para restringir, sino para la flexibilidad, para distribuir los viajes en toda la red vial de San José”.

Junior Araya, director de Ingeniería de Tránsito, se ubica en un criterio diametralmente opuesto. “No podemos pensar en mayor fluidez si vamos a aumentar la cantidad de vehículos. La medida no es popular, a la gente no le gusta que la restrinjan, pero se debe hacer. Un incremento en el flujo va a ser peor”, subraya.

Y es que en el MOPT defienden ciegamente la restricción, pues aseguran contar con seis estudios que evaluación que demuestran el beneficio de esta medida. “Hemos encontrado una disminución del 20 por ciento en la cantidad de vehículos en el centro de San José, y una disminución en los tiempos de recorrido”.

Sin embargo, Vargas vuelve para decir que restringir obliga a optar por el transporte pública, ya sobreexigido e ineficiente, además de que genera mayor impacto en las vías.

Araya por su parte, cree en los métodos alternos de transporte. “Lo que sufrimos esta semana lo vamos a sufrir dos meses sino se hace un cambio”, subraya.

El director del Colegio de Ingenieros no lo comparte y afirma que la flexibilización permitiría que los vehículos se tengan que distribuir a recorridos en rutas que no están tan colapsadas, “y aprovecharlas para distribuir vehículos de una manera más eficiente”.

Sin embargo, el argumento de muchos toma fuerza en manos de Vargas, quien recuerda que la restricción no se respeta en su totalidad. Un aumento en la cantidad de oficiales de Tránsito es para Araya, la medida para solucionarlo.

“Los oficiales deberían destinarse a regular y agilizar el paso por cruces congestionados”, adversa el ingeniero, mientras que Araya insiste en que una mayor cantidad de vehículos en circunvalación generaría mayor congestionamiento.

El segundo espera que se pueda habilitar al menos un carril por sentido en el tanto avancen los trabajos en el hundimiento. En cuanto a las medidas, evaluarán su efectividad en las próximas dos semanas, si no funcionan, darían marcha atrás.

Eso sí, la sugerencia del Colegio, de eliminar la restricción, “está casi descartada”, dijo Araya. Al tiempo que Vargas lanzó la respuesta a tal afirmación: “el clamor popular va a ser el que exija a las autoridades del Tránsito cambiar estas medidas”.