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Goles, incertidumbre, emoción y euforia inundaron las calles de San José y las principales ciudades de Costa Rica la noche del martes, luego de que la Selección Nacional lograr el boleto al mundial Brasil 2014.

Sin embargo, junto a ello se desarrollaba otra realidad. Una muy distinta.

Los puentes bailey de circunvalación eran cerrados como medida preventiva, mientras San Pedro, San José, Heredia y La Sabana eran tomados por los fiebres del futbol, embriagados de Sele.

Sin embargo, mientras ayer bailábamos al ritmo de Bob Marley y al final de la noche ya éramos expertos en samba, hoy las piruetas las hicieron muchos, pero en las calles.

Buscar un ruta despejada fue toda una hazaña.

En Hatillo 8 un camión se llevó un poste del tendido eléctrico; en Plaza Víquez el tren chocó contra un bus, y para colmo de males, la circunvalación cerrada.

Claro está que el país no camina como debería, pero por lo menos por ahora tenemos motivos para sonreír.

Nos quedamos con una famosa frase que nos llenó de alegría en el 2001 y 12 años después nos vuelve a dibujar una sonrisa en la cara.

Como lo dijo el seleccionado Celso Borges: “¡A celebrar carajo!”.