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La historia de Jorge Luis Pinto con el Millonarios de Colombia pasó de ser un cuento de hadas a una terrible pesadilla que lo hicieron ganar un solo punto de los últimos 18 en disputa para una temprana eliminación al no clasificar a las semifinales del certamen.

Pinto ahora es señalado como el principal culpable de la debacle del Millos, club donde también milita el costarricense José Guillermo Ortiz, goleador del club con cinco tantos.

Pero ni el nivel del tico salvó a Pinto de las críticas, pues el diario El Tiempo de Colombia reveló lo que es un secreto a voces y que se ratifica en cada experiencia del cafetero en el banquillo: el totalitarismo del estratega.

El rotativo entrevistó a varias fuentes allegadas al primer equipo que revelaron detalles donde se refleja la excesiva disciplina del estratega con jugadores y miembros del Millonarios.

“No fue una sola cosa, fueron varias y la forma del manejo del grupo del profesor desgastó al equipo. Son formas de trabajar, y cada quien tiene la suya, pero la forma del Profe hizo que el equipo se fuera apagando poco a poco, que se agotara, que se apagara”, dijo una persona muy cercana al diario colombiano.

Según una de las fuentes el carácter del cafetero comenzó a revelarse conforme pasaban las jornadas, eso sí, los jugadores nunca se le pararon al técnico.

“Pinto tiene sus maneras de ser, todos lo saben. No es una mala persona, porque no lo es, pero él es como es. No es una persona fácil porque quiere manejar absolutamente todo: el trabajo del preparador físico, del fisioterapeuta, del kinesiólogo, de todo el personal de apoyo, sobre todo de los médicos”, mencionó uno de los voceros que no quiso revelar su identidad.

Según narra otra de las fuentes anónimas, todo empeoró cuando un futbolista llegó tomado a uno de los entrenamientos, lo que ocasionó que Pinto pidiera exámenes de sangre sorpresa a todo el plantel.

“Hace como dos meses, uno de los jugadores llegó mal, llegó tomado, al entrenamiento. No recuerdo la fecha exacta porque eso fue un día normal, de entre semana. No se estaba preparando ningún partido. Eso, pues, le cayó muy mal al Profe, con toda la razón, y a los compañeros. Por eso, el Profe puso más controles y restricciones, y ordenó hacer exámenes de sangre sorpresa a todo el plantel”, dijo uno de los informantes a El Tiempo.

Otros señalan al técnico con charlas muy subidas de tono en los entretiempos de cada partido.

“El cansancio de muchos viene por cosas como los regaños que él (Pinto) da en los descansos durante los partidos; regaños muy fuertes, muy violentos, muy duros. A su manera, con su forma de ser, el Profe dice cosas y palabras muy fuertes. Fueron muchas cosas que fueron desgastando al equipo”, menciona.

Finalmente, otra de las fuentes en off asegura que Pinto “se mete en todo, cree saber en todo y por eso pelea con todos”.

Voy a decirle cosas puntuales para que vea cómo es Pinto: cambia los procesos de recuperación programados por el fisioterapeuta, unas veces los adelantaba y otras los retrasaba, porque son cómo él dice; los menús de la comida los cambiaba casi siempre, que porque tenían más o menos calorías de las que él decía… ¡Hasta con el conductor del bus peleó, y delante de todos, porque montó a jugadores de la sub-20 que salían de los entrenamientos al mismo tiempo con el equipo principal!”, concluye El Tiempo.