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Cinco años después de abandonar la silla presidencial, la exmandataria Laura Chinchilla (2010-2014) vive y mantiene la pasión por la política, pero desde otra trinchera tras ser nombrada como miembro del Comité Olímpico Internacional (COI).

Desde este cargo honorífico en el que cada miembro aporta según sus posibilidades, Chinchilla ahora aporta toda su experiencia en el fortalecimiento de las relaciones internacionales y de cooperación en uno de las organizaciones más importantes del deporte mundial.

Durante una rápida estadía por Costa Rica, la expresidenta atendió a Teletica.com para brindarle una amplia entrevista en la que analiza tópicos del acontecer político y social en el país, Liberación Nacional de cara a las elecciones municipales y sus aspiraciones.

¿Cómo describe estos cuatro meses como miembro del Comité Olímpico Internacional?

Todavía es prematuro para informar cuáles son las actividades en las que me voy a involucrar con más intensidad, pero la experiencia hasta ahora ha sido totalmente placentera, he podido participar en los procesos de toma de decisiones que van dirigidas a mejorar fuertemente la transparencia con la que funciona el movimiento olímpico internacional. Esto es muy importante a la luz de problemas graves que hemos visto en otras organizaciones deportivas como la FIFA.

Este es un cargo honorífico y los miembros de este comité no recibimos ningún tipo de estipendio por las funciones que desempeñemos.

En el caso como el mío hemos sido invitados en calidad de miembros independientes ya que se sabe que tenemos otras ocupaciones, de manera que yo estaré aportando en la medida de mis posibilidades y sobre todo en el fortalecimiento de las relaciones internacionales y la cooperación del COI con otras instituciones internacionales del mundo.

¿Qué perspectiva tiene del deporte costarricense actual? ¿Qué tanto puede hacer usted ahora desde esa posición en el COI?

No tengo la menor duda de que tenemos un enorme potencial deportivo. Nuestros muchachos no son muy diferentes a los mejores atletas que lograron conseguir ya una serie de medallas en otras naciones más desarrolladas.

La diferencia hasta ahora incide en que el apoyo económico a los atletas profesionales y competitivos ha sido sumamente bajo. Tenemos que estar claros que si no hay más recursos no podemos pedir mayores niveles de resultados. Tampoco depende enteramente de mí de que haya un cambio de la magnitud que necesitamos.

¿Cómo está Costa Rica a nivel general desde su perspectiva como expresidenta de la República?

Tenemos que reconocer que estamos atravesando por tiempos complejos y que están generando muchísima incertidumbre, no es para menos. Al país se le han conjugado varias situaciones al mismo tiempo.

Se tuvo que resolver un problema que no había podido ser resuelto antes que es el tema de las finanzas públicas, eso ha supuesto mayores niveles de contribuciones a las finanzas del Estado.

Recortes de algunos programas que han generado malestar en algunos gremios y ese malestar también a su vez ha incomodado a muchos ciudadanos a través de las huelgas. A todo esto se une algo que es delicado como el estado de nuestra economía con una baja tasa de crecimiento y también altos niveles de desempleo.

¿Qué opina de la salida de María del Rocío Aguilar del Ministerio de Hacienda?

Ha sido una pésima noticia, lamentamos la salida de ella. De ella conozco toda su trayectoria en la función pública y la he considerado como una mujer de gran capacidad intelectual, de una gran honestidad y muy trabajadora.

Sale en un mal momento porque no hemos terminado de consolidar la aplicación de la regla fiscal y muchos sectores se quieren escapar de la misma y también porque estábamos a punto de salir al mercado a colocar los Eurobonos que vendrían a aplacar el tema de deuda pública, de manera que su salida genera incertidumbre y no es una buena señal para los mercados y las calificadoras de riesgo

¿Por qué es tan difícil mantener un gabinete unido y sin renuncias durante los cuatro años de gobierno?

Los gobiernos no trabajan en el vacío, los gobiernos trabajan en el marco de contextos sociales donde existen muchísimos grupos de presión cuyo interés es nada más debilitar a un ministro para que no se implementen medidas que les afecte.

Cuando hablamos de circunstancias complejas como las que yo viví, o como las que éste Gobierno está viviendo porque se están tomando decisiones que afectan a sectores, pues es muy normal que los ministros y miembros de un gabinete estén más expuestos a esas presiones para que se vayan.

Los accidentes son muchos, las decisiones que se toman son más controversiales, generan un desgaste más rápido de las personas que las toman y es cuando vemos más niveles de rotación en los gabinetes como ha venido aconteciendo.

Hay problemas en el país que se arrastran desde anteriores administraciones, ¿se siente responsable sobre alguno en particular donde el Gobierno suyo pudo haber hecho algo más?

Son cuatro años los que tiene un Presidente y a veces la gente juzga un Gobierno como si estuviese ahí para toda la vida.

En el marco de las circunstancias que me tocó vivir cumplimos con los compromisos que planteamos al país, especialmente en la mejora de la seguridad ciudadana y políticas de atención a la niñez y educación, y en también con lo que se venía arrastrando como el tema de las finanzas públicas donde hicimos todo lo humanamente posible y lo que estuvo a nuestro alcance, fueron otros los que nos impidieron que esa reforma no se concretara.

Así que frente a estas circunstancias que hoy vive el país yo no me siento responsable, me siento feliz, contenta, satisfecha de que la fracción de Liberación Nacional haya sido consecuente, es decir que no le haya hecho al Gobierno lo que en su momento la fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC) me hizo a mí y que más bien le haya ayudado a Don Carlos a resolver el problema es fiscal que el país arrastraba.

¿Considera que éste Gobierno se ha convertido en impopular por intervenir en temas delicados como crisis fiscal?

Habrá que buscar las razones con más detalle ¿por qué esta caída en los niveles de percepción? Cada vez los gobiernos en Costa Rica se desgastan de manera más rápida y también es un fenómeno internacional.

La expectativa ciudadana es la política y las demandas son cada vez mayores. La política está cada vez más atada, lo que hace que la gente se desencante muy rápidamente de los gobiernos.

Pero el hecho de haberse comprado el pleito de la reforma tributaria le ha pasado una factura a Don Carlos, también me la pasó a mí. Yo caí en 30 puntos porcentuales en mi primer año en el que presentamos la reforma tributaria, por qué es una materia odiosa. Sin embargo, yo creo que Don Carlos tiene todavía un espacio para poder, ojalá, entrarle fuertemente al tema de la reactivación económica y así mejorar los niveles de percepción de la ciudadanía.

¿Qué tan difícil es gobernar en nuestro país?

¡Ups! Hay un dicho popular que dice que: “País pequeño, infierno grande”. A veces se considera que Costa Rica es un país altamente gobernable en comparación con otros porque somos poquitos, porque es una población muy homogénea y hay valores apegados a la democracia. Pero también es cierto que hemos venido diseñando un Estado cada vez más amarrado, le hemos dado mucho poder de veto a grupos para que frenen las decisiones que un presidente toma.

El gran problema que tiene un presidente más allá de los recursos limitados es hacer valer su voluntad. A veces queremos hacer las cosas, pero se interponen muchos obstáculos en el camino que no permiten el avance.

Lo principal es el tema de gobernabilidad, de cómo poder agilizar la toma de decisiones del Gobierno sin afectar los estándares de la democracia que tenemos.

En pasillos del PLN se comenta que algunos partidarios les gustarían volver a proponerla como candidata a la Presidencia ¿conoce algo de esto?

Siempre hay gente que lo quiere a uno mucho, que lo aprecia, gente muy generosa que cree que uno podría volver ayudar al partido Liberación Nacional y al país desde una posición como esa. Sin embargo, le repito a usted lo que exactamente digo en cualquier conversación privada sobre este tema. Me siento agradecida por la oportunidad que Costa Rica me dio, lo mío más que una Presidencia fueron 20 años dedicados a la función pública que espero haber hecho lo posible por haber dejado algunos legados importantes al país y creo sobretodo en la importancia del relevo generacional en la política. Parte del drama que observamos en América Latina es la de presidentes que quieren seguir reeligiéndose de manera indefinida.

Tenemos que avocarnos, y en eso estoy para ayudar, es a buscar los nuevos liderazgos que puedan tomar la batuta hacia adelante, así que simplemente digo “paso, ayudo, estaré en la política, pero ayudando a otros”.

¿Qué es lo que más extraña de ser Presidenta de la República?

Extrañar la verdad es que no. Le doy gracias a Dios y a la vida por haberme dado la oportunidad que ya en su momento tuve, creo haber hecho todo lo que estuvo a mi alcance y la vida me ha bendecido con cosas muy hermosas que estoy haciendo ahora, de manera que, así como añoranza no hay. Hay experiencias hermosas, sobre todo el contacto permanente con la gente que es muy refrescante. Es una experiencia que para mí ya quedó atrás y que no se volverá a repetir más.

¿Cómo ve al PLN para las elecciones municipales venideras?

Siento que el PLN tendrá mejores resultados que otros partidos políticos, pero pese a ello no creo que tampoco mantengamos el mismo número de alcaldes que tenemos el día de hoy, me temo que no va a ser mayor porque se está dando el fenómeno del surgimiento de muchos partidos de naturaleza local y van a competir.

Creo que seguiremos siendo el partido con más alcaldías, pero no creo que vayamos a sostener el número al día de hoy.