Última Hora

Los continuos retrasos en el cronograma del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) con los trabajos de recarpeteo y demarcación de la ruta 32 siguen postergando la instalación de los nuevos postes abatibles en esa vía que comunica San José con Limón.

Aunque el contrato para volver a colocar estos dispositivos divisorios en la vía se adjudicó en marzo anterior, esa falta de luz verde del Conavi también tiene en espera a Ingeniería de Tránsito, que será la encargada de la instalación a través del financiamiento del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi).

“Son temas de prioridades del Conavi que nosotros respetamos. Ha habido emergencias que han tenido que atender. Ingeniería de Tránsito está a la espera del cronograma del Conavi para poder empezar esa implementación y nosotros de esto para girar los recursos”, explicó el director ejecutivo del Cosevi, Edwin Herrera.

El Consejo de Vialidad argumenta que las condiciones climáticas en la zona han impedido cumplir con los plazos, especialmente porque la demarcación de la vía se realizará con pintura termoplástica, que precisa de superficies totalmente secas para su correcta aplicación.

El proyecto, con un costo de ₡177 millones, colocará 2.400 de estos postes en el tramo de 37 kilómetros entre el peaje y el cruce de río Frío.

Revivirá además los pasos de la fallida iniciativa de 2015, cuando se instalaron en ese sector 2.000 postes, pero la gran mayoría dejaron de existir antes de dos años.

Cuestionado sobre esto, Herrera aseguró que las justificaciones y valoraciones del proyecto fueron presentadas por Ingeniería de Tránsito, pero que comparten, por ejemplo, el objetivo de evitar choques frontales en esa vía, una de las promesas de estos dispositivos.

“Va aparejado a una política del Cosevi que es salvar vidas, porque parte de la justificación del proyecto fueron las colisiones de frente en esos tramos, que además está asociado a las cantidades de colisiones totales en esa vía”, dijo Herrera.

El director negó, sin embargo, poder asegurar que la instalación de esos primeros postes cumplió con ese objetivo, pues su escasa duración impidió completar esa primera evaluación.

Estos nuevos postes soportarían hasta 200 golpes a una velocidad promedio de 96 kilómetros por hora, mientras que en los anteriores esa cifra rondaba los 70 km/h.

La instalación de los postes se extendería por 50 días y se prevé, ahora, que pueda realizarse antes de que acabe este año.