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Como el keniano Eliud Kipchoge, que rompió este sábado la mítica barrera de las dos horas en un maratón no oficial, otros deportistas o aventureros realizaron proezas que han quedado en la memoria.

Felix Baumgartner: el espacio.

El 15 de octubre de 2012, el paracaidista Felix Baumgartner, acostumbrado a desafíos extremos, monta en New Roswell, Estados Unidos, a bordo de una cápsula con un globo de helio. Luego de más de dos horas y media de ascensión, y a 39.045 metros de altura, abre la puerta y salta, con la cabeza por delante.

El austríaco bate ese día tres récords: el de la mayor altura alcanzada por un hombre en un globo -superada en 2014 por el estadounidense Alan Eustace-, el del salto en caída libre más alto y, sobre todo, se convierte en la primera persona en traspasar la barrera del sonido en caída libre. Baumgartner abrió su paracaídas luego de 4 minutos y 20 segundos de salto y llegó a alcanzar una velocidad de 1.341,9 km/h, más rápido que el sonido.

Jacques Mayol: el océano.

"El hombre delfín", inmortalizado en la película de culto 'Azul profundo', es uno de los precursores del buceo deportivo en apnea. 

En 1966 descendió a 60 metros, y en 1976 fue el primero en alcanzar los 100 metros. Posteriormente mejoró esta marca dejándola en 105 metros, su récord, en 1983, en las aguas de la isla de Elba, con 56 años.

"He descubierto que el ser humano es mucho más acuático de lo que pensábamos", afirmó en 1981.

Jacques Mayol contaba con un corazón fuera de lo común, que podía pasar de 70 a 20 pulsaciones por minuto, un fenómeno que debería haberle provocado un síncope.

Edmund Hillary y Tenzing Norgay: el Everest.

Una expedición de dos meses, movilizando a 300 personas y transportando ocho toneladas de material para conducir al hombre al techo del mundo: el neozelandés Edmund Hillary y el nepalés Tenzing Norgay son los primeros en alcanzar la cima del monte Everest (8.848 m) en 1953.

En la cumbre, "no había nada a mi alrededor, excepto el espacio", escribió en sus memorias Hillary, que tomó una fotografía a su sherpa.

La ascensión a la cima más alta del mundo es hoy en día más habitual, convertida en un desafío más turístico y comercial. En 2019, 885 alpinistas alcanzaron el techo del mundo, un récord, pero 11 personas fallecieron en el intento.

Jean-Louis Étienne: el polo norte.

El francés es el primer hombre en alcanzar el polo norte en solitario, aunque se le abastece cada diez días por medio de un avión, el 14 de mayo de 1986. Durante 63 días camina entre 7 y 12 horas en la ventisca desde el extremo norte de Canadá.

"Nevaba y el sol de cara creaba una luz misteriosa. Me detuve, miré, di unos pasos más y me dije: ya está, estás en el polo", narró sobre su llegada.

Este médico, especialista en nutrición y deporte, participó tres años más tarde en una expedición internacional que realiza la travesía más larga en trineos tirados por perros en la Antártida, recorriendo 6.300 km en siete meses.