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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este jueves que su país sigue comprometido a continuar el diálogo sobre el programa nuclear con Corea del Norte a pesar de la última prueba de misiles de Pyongyang. 

"Quieren hablar y nosotros hablaremos con ellos", dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca, en su primera reacción pública al anuncio de Corea del Norte de lo que llamó una "nueva fase" en su arsenal. 

"Ya veremos", agregó Trump cuando se le preguntó si Pyongyang había ido demasiado lejos con esta prueba de misiles.

Corea del Norte dijo el miércoles que había probado con éxito un "nuevo tipo" de misil balístico, que fue lanzado desde el mar y constituye el ensayo más significativo desde que Pyongyang comenzó a dialogar con Washington en 2018 sobre la presión para que abandone sus armas nucleares.  

Las conversaciones entre Washington y Pyongyang están en punto muerto desde el fiasco de la segunda cumbre entre Trump y el líder norcoreano Kim Jong Un en febrero en Hanói. 

Un equipo de negociadores norcoreanos llegó el jueves a Estocolmo, en Suecia, donde este fin de semana supuestamente se retomará el diálogo con una discusión sobre las capacidades nucleares del país asiático. Aún no se ha anunciado el lugar donde se realizarán estas reuniones.

Kim Myong Gil, uno de los principales negociadores de Corea del Norte, viajó acompañado por otros tres funcionarios de su país, según la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

Pyongyang ha estado aumentando los disparos de misiles de corto alcance desde julio, descritos como "provocaciones" por parte de funcionarios estadounidenses, a pesar de que Trump ha sido mucho más conciliador.

A la mesa, demostrando fuerza

Para Ankit Panda, de la Federación de Científicos Estadounidenses, el lanzamiento del miércoles fue la "primera prueba de un misil con capacidad nuclear desde noviembre de 2017".

"Los 'hombres cohete' de Kim Jong Un han estado ocupados" durante las acciones diplomáticas de 2018-2019, agregó. 

Es frecuente que Corea del Norte acompañe sus esfuerzos diplomáticos con movimientos militares, lo que según los analistas funciona como un elemento de presión para las negociaciones.

En agosto, apenas horas después de anunciar su voluntad de retomar conversaciones de alto nivel, Pyongyang probó un enorme sistema "lanzador múltiple de cohetes".

El gobierno norcoreano también realizó varios ensayos con armamento en meses recientes, aunque el presidente Trump minimizó esos gestos alegando que se trataba de armamento "pequeño".

Además, dijo Trump, sus relaciones personales con Kim se mantenían en buen nivel.

Puertas cerradas en la ONU

Después de la última prueba de misiles de Corea del Norte, Francia, Reino Unido y Alemania solicitaron una reunión a puertas cerradas del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para este viernes.

Para los tres países europeos, debe mantenerse la presión sobre Corea del Norte.

En agosto, después de una prueba de misiles del país asiático, estos tres miembros del Consejo ya habían convocado una reunión a puertas cerradas.

Aquella sesión finalizó con una declaración de los tres países en la que se enfatizó la necesidad de mantener las sanciones internacionales contra Pyongyang, que tiene prohibido el lanzamiento de misiles balísticos.