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Un esfuerzo conjunto entre el del Instituto Clodomiro Picado, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Relaciones Exteriores permitió a Costa Rica liderar una propuesta presentada ante la Asamblea Mundial de la Salud y que cambiará cómo se tratan los envenenamientos por mordeduras de serpiente a nivel mundial.​

Este viernes se aprobó la resolución que permitirá que este tema se incorpore en los programas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de sus oficinas regionales.

La propuesta de esta resolución fue presentada por Costa Rica y Colombia, apoyada por 31 copatrocinadores de todas las regiones del mundo y adoptada por consenso.

“La adopción de esta resolución por parte de la OMS constituye un hito histórico en los esfuerzos globales por reducir el impacto de esta enfermedad tropical desatendida que causa tanto dolor en el mundo, provocando la muerte de más de 125.000 personas cada año y dejando a unas 400.000 personas con secuelas físicas y psicológicas permanentes”, aseguró la Cancillería.

José María Gutierrez, del Clodomiro Picado, señaló que este logro se debe a que se pudo compaginar el aporte técnico y científico con la labor de los ministerios.

"El trabajo mancomunado de estas tres instancias fue muy positivo y permitió lograr esta meta. El Instituto Clodomiro Picado aportó el conocimiento técnico sobre el tema, de manera que los artículos que incluyen la resolución tienen un fuerte sustento científico de conocimiento sobre los envenenamientos, lo cual fue posible gracias al bagaje de investigación que este instituto ha generado a lo largo de los años", indicó el experto.

El equipo de trabajo además incluyó la colaboración internacional de Global Snakebite Initiative y Health Action International, además de representaciones de varios países.

“Esta resolución urge a los países miembros a establecer programas para la vigilancia de esta enfermedad, garantizar el acceso a antivenenos, promover la cooperación y el intercambio científico y tecnológico, mejorar la capacitación del personal de salud en el tratamiento de esta enfermedad y fomentar la prevención de estos accidentes”, concluyó la Cancillería.

"Lo que se pretende es que se activen acciones diversas a muy variados niveles, las cuales logren, en unos pocos años, reducir de manera significativa la mortalidad y las secuelas de estos envenenamientos", añadió Gutiérrez.