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La final de la Champions no estuvo exenta de los infaltables memes, que en esta ocasión se mofan de la desgracia del portero del Liverpool, Loris Karius.

El espigado alemán de 32 años fue, en gran medida, el responsable de que el Real Madrid esté celebrando a más no poder por su tercera orejona consecutiva.

El primer yerro fue al minuto 51: el arquero alemán recibe la bola y al realizar un saque no midió que Benzema estaba al frente y, ni lerdo ni perezoso, metió una pierna y la bola se fue directo a los cordeles.

¿Había que celebrar? Benzema no supo si celebrar hasta que el árbitro lo dio por válido y se desató la locura madridista.

Un gol extraño, atípico que desencajó al portero del equipo inglés, quien no daba crédito -entre expresiones de enojo- a lo ocurrido.

Cuatro minutos después el Liverpool empató.

El segundo error fue al minuto 83 cuando el portero del Liverpool intentó detener un señor disparo de Bale -el mismo que le dio la ventaja 2 a 1 con una chilena- y la pelota se le escapó de las manos.

Y la bola terminó al fondo del arco... y la cara de desolación del alemán era más que evidente, la misma que hicieron los cientos y cientos de fanáticos del equipo rojo.

La noche terminó con ese 3 a 1 para el olvido para el arquero.