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A sus 16 años José Armando Serrano le ha demostrado a la vida que es un guerrero.

A los 15 días de nacido su madre lo dio en adopción y su abuela se hizo cargo de él.

Los meses fueron pasando y Armando iba creciendo.

La etapa escolar la superó sin inconvenientes y la extrema pobreza no fue impedimento para convertirse en un estudiante sobresaliente.

Este jovencito vive con sus abuelos en El Alto del Salvador en Santa Cruz de Turrialba.

Un señor les prestó un ranchito para que no tuvieran que vivir en la calle.

Este luchador debe caminar todos los días casi 4 horas para poder ir al colegio.

Él no tiene el dinero para pagar el bus; en la casa no hay luz, el zinc tiene huecos, en el baño no hay agua y hay días que no tienen ni para comer.

Las candelas se convirtieron en su gran amiga, y lo acompañan todas las noches cuando debe estudiar o hacer algún trabajo del colegio.

Y lo hace a pesar de que necesita lentes pero no tiene cómo comprarlos. 

Este joven es el mejor ejemplo de que siempre vale la pena luchar.

Si usted desea ayudar a este joven y a sus abuelos puede hacerlo a la cuenta del Banco Nacional: 
200-01-005-113718-3 de José Armando Serrano Camacho.