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Tras la denuncia de dos adolescentes que acusaron a un jefe policial por supuesto abuso de autoridad, el Ministerio de Seguridad aclaró que no existen directrices que obliguen a los policías a tomar fotografías de los detenidos.

Aún más, exhortan a los oficiales a evitar este tipo de prácticas que los expone a sanciones e incluso procesos judiciales como el que enfrenta un oficial de apellido Cárdenas.

El caso que se dio en Hatillo en abril anterior es un claro ejemplo.

Al parecer el oficial tomó fotografías a dos menores de edad a los que relacionaban con un delito.

Las fotos se filtraron y llegaron hasta las redes sociales.

Ahora los familiares de los jóvenes piden explicaciones a la Fuerza Pública ya que asegura que a los menores los detuvieron por equivocación al ser confundidos con otras personas.

Según la seccional de la Anep estos errores policiales muchas veces son inducidos por los mismos superiores.

El sindicalista recordó que la labor de recolección de prueba y levantamiento de indicios le corresponde a la Policía Judicial.